«PET FRIENDLY» MIS COJONES 33. 😂

O cómo convertir el amor por los perros en una lista interminable de prohibiciones.

Bon dia, Benparits & Chuchigueys Mios!!!

Ayer recibí una llamada que me hizo pensar que, después de más de veinte años en este negocio, todavía hay cosas que no hemos terminado de entender.

Un cliente me preguntaba si teníamos alguna habitación libre.

Hasta ahí, todo normal.

Pero había un pequeño detalle.

¡QUERÍA VENIR EN UNAS HORAS!

¿Y eso?

Pues porque estaba alojado en otro establecimiento, supuestamente pet friendly, y según me contaba, aquello era un no parar de pegas.

Que si el perro esto.
Que si el perro aquello.
Que si aquí no puede.
Que si allí tampoco.
Que si cuidado.
Que si prohibido.
Que si por favor…

Y yo, mientras lo escuchaba, pensaba:

¿PERO NO SE SUPONÍA QUE HABÍA IDO DE VACACIONES CON SU PERRO?

No sé exactamente qué había ocurrido allí. Conozco su versión, la que me explicó por teléfono, y tampoco voy a juzgar a nadie sin escuchar las dos partes.

Pero la llamada me recordó algo que llevo años pensando.

Y hoy lo voy a decir sin demasiados adornos:

Comparativa entre un alojamiento con restricciones para perros y Mas Torrencito, casa rural pet friendly en Girona con jardín, piscina y espacios compartidos para mascotas.

«PET FRIENDLY» MIS COJONES. 😂

Porque parece que hemos llegado a un punto en el que aceptar perros se ha convertido en poner una pegatina con una huellita en la puerta, añadir un suplemento a la factura y esperar que el animal pase completamente desapercibido.

Y aquí va la pregunta que me gustaría que todos nos hiciéramos:

¿En qué momento decidimos que un perro es bienvenido a un alojamiento siempre que se comporte como si no existiera?

Porque una cosa es admitir perros.

Otra es tolerarlos.

Y otra, muy distinta, es disfrutar de su presencia.

Vamos por partes.

Ahora todo es pet friendly.

Hoteles, restaurantes, apartamentos, casas rurales, campings…

Todo lleno de huellitas, perros sonrientes y fotografías de familias felices paseando por jardines preciosos.

¡Qué maravilla!

Hasta que empiezas a leer las condiciones.

  • «Se admiten perros de menos de 10 kilos».
  • «Máximo uno por habitación».
  • «No pueden acceder al comedor».
  • «Prohibido subir a camas y sofás».
  • «No pueden permanecer solos».
  • «Siempre atados en las zonas comunes».
  • «Prohibido el acceso a la piscina».

Y ya puestos, casi podríamos añadir:

«Prohibido ladrar, babear, sacudirse, perder pelo, respirar demasiado fuerte o manifestar cualquier comportamiento que recuerde que se trata de un perro».

¡COÑO, PUES PONED QUE ACEPTÁIS PELUCHES! 😂

Que ocupan menos, no ladran y no hay que sacarlos a hacer pipí.

Y ojo, que no estoy diciendo que los establecimientos no deban tener normas.

¡Por supuesto que tienen que tenerlas!

Lo que digo es que hay una diferencia enorme entre unas normas pensadas para convivir y unas normas pensadas para que el perro no moleste porque, en el fondo, preferiríamos que no estuviera.

⚖️ ¿Desde cuándo el amor a los perros se mide en kilos?

Esta es una de mis favoritas.

Un perro de ocho kilos, bienvenido.
Uno de doce, depende.
Uno de treinta, complicado.

¿Y uno de cincuenta?

¡SOCORRO, QUE VIENE UN DINOSAURIO! 😂😂😂

Vamos a ver.

Llevo desde 2005 viendo pasar perros por Mas Torrencito.

Grandes, pequeños, medianos, gigantes, jóvenes, ancianos, tranquilos, nerviosos, educados, cabezotas y auténticos terremotos de cuatro patas.

Y os puedo asegurar que el comportamiento no viene determinado por los kilos.

He visto perros diminutos capaces de revolucionar una terraza entera.

Y grandullones que se pasan el día tumbados sin molestar a nadie.

Por supuesto, un perro grande puede requerir más espacio o precauciones. Cada establecimiento tiene sus limitaciones.

Pero una cosa es reconocer esas limitaciones y otra vender una experiencia supuestamente pensada para perros cuando realmente solo se admite un perfil muy concreto.

Y tampoco olvidemos a los mal llamados perros potencialmente peligrosos.

Aquí nos importa que se cumplan las normas de seguridad, que los propietarios sean responsables y que el animal pueda convivir sin poner en riesgo a nadie.

No nos asusta un perro por su aspecto.

Nos preocupa mucho más la falta de responsabilidad de ciertos humanos.

Que, por desgracia, de esos también conocemos unos cuantos.

🏡 En Mas Torrencito decidimos hacerlo al revés

Cuando empezamos esta aventura en 2005 teníamos algo bastante claro.

No queríamos una casa rural donde se permitiera entrar a los perros.

Queríamos una casa rural donde los perros también estuvieran de vacaciones.

Y parece una tontería, pero cambia absolutamente todo.

Aquí puedes venir con tu perro grande.

Con varios perros, respetando las condiciones de la reserva y las normas de convivencia.

Con ese perro que en otros sitios parece que tiene que pedir disculpas por ocupar espacio.

Tenemos siete hectáreas de terreno, jardines, bosque, espacios para descansar y una piscina salina de 100.000 litros.

¿Que tu perro quiere darse un baño?

Pues si las condiciones lo permiten, al agua.

Que para eso tenemos una piscina preparada para compartirla, filtración y un mantenimiento que no hacemos precisamente por aburrimiento.

¿Que quiere acompañarte mientras descansas?

Fantástico.

¿Que le apetece tumbarse en el sofá?

Pues que se acomode.

Y si quiere dormir contigo, tenemos camas de dos metros por dos metros.

Nosotros ponemos los dos metros. Cómo os los repartís ya es problema vuestro. 😂

De hecho, hace poco hablábamos de esa maravillosa doble vida que llevan algunos perros cuando vienen aquí.

En casa tienen prohibido subirse al sofá o dormir con sus humanos.

Llegan a Mas Torrencito y… ¡SE ACABÓ LA DICTADURA!

Y cuando vuelven a casa, muchos recuperan sus costumbres como si nada hubiera pasado.

Si no os lo creéis, os recomiendo leer nuestra historia sobre los perros que duermen en la cama y se suben al sofá durante las vacaciones.

Os vais a reír.

Especialmente con Yuri, que tiene una doble vida que ya quisieran algunos espías internacionales.

🚨 Pero una cosa es ser pet friendly y otra ser gilipollas

Porque aquí conviene aclarar algo.

En Mas Torrencito hay normas.

¡Y MENOS MAL!

  • Los perros entran con correa.
  • Pueden disfrutar sueltos de los espacios permitidos cuando son sociables y saben convivir.
  • Los perros que necesitan más tranquilidad también tienen que poder disfrutar.
  • Los propietarios deben responsabilizarse de sus animales.
  • Y los perros que, por normativa o por motivos de seguridad, necesiten bozal deben llevarlo.

No permitimos que la libertad de un perro se convierta en un problema para otros.

Porque ser pet friendly no significa permitir cualquier comportamiento. Significa entender a los perros y organizar los espacios para que puedan disfrutarlos con seguridad.

Aquí tienen que convivir perros grandes, pequeños, ancianos, jóvenes, miedosos y auténticos terremotos.

Y sabemos que no todos son iguales.

Mamas, por ejemplo, tiene sus miedos y sus manías. Masto puede estar tan tranquilo con su pelota mientras a su alrededor se acaba el mundo. Y Mastitwo… bueno, a Mastitwo que nadie le enseñe un cepillo. 😂

Precisamente por eso dedicamos otro artículo a explicar por qué algunos perros tienen miedo y cómo podemos ayudarlos.

Porque querer a los perros también significa respetar sus diferencias.

No se trata de darles libertad sin límites.

Se trata de no convertir cada comportamiento natural en una infracción.

🧹 ¿Y los pelos? ¿Y el barro? ¿Y las sábanas?

¡AYYYYY, LOS PELOS!

Ese gran enemigo de algunos alojamientos supuestamente pet friendly.

Resulta que aceptamos perros, pero nos escandalizamos porque dejan pelos.

¡HOMBRE, CLARO!

Es que todavía no hemos conseguido que los golden retriever vengan con cremallera para quitarles el abrigo antes de entrar en la habitación. 😂

Los perros sueltan pelo.

Algunos babean.

Otros vienen de correr por el jardín.

Y siempre aparece alguno con un talento extraordinario para descubrir el único charco de barro que había en toda la finca.

¿Y sabéis qué?

Que el barro se limpia.
Las sábanas se lavan.
Los suelos se friegan.
Y las habitaciones se preparan para los siguientes huéspedes.

Claro que los desperfectos son otra historia, y deben asumirse las responsabilidades correspondientes.

Pero no podemos confundir el desgaste normal de alojar perros con destrozos.

Si te dedicas a recibir perros, debes estar preparado para recibir perros.

Parece una obviedad.

Pues no siempre lo es.

❤️ Lo que no se puede lavar es la cara de felicidad

Y aquí viene la parte que más me importa.

Porque después de veinte años, lo que más me gusta de este negocio no son las habitaciones, ni las camas de dos metros, ni siquiera nuestra piscina.

Es observar a los perros.

Y observar a sus humanos.

Hay perros que llegan nerviosos, mirando todo, sin saber muy bien qué pueden hacer.

Los hay que necesitan tiempo para coger confianza.

Otros se ponen contentos antes incluso de llegar.

Y no exagero.

Hace poco os contaba la historia de esos perros que, al acercarse a Bàscara, empiezan a ponerse nerviosos dentro del coche.

Algunos vienen dormidos, completamente relajados, y de repente toman una curva y…

¡OREJAS ARRIBA!
¡COLAS EN MOVIMIENTO!
¡QUE YA LLEGAMOS!

Y lo hacen incluso perros que solo vienen un par de veces al año.

Tenéis toda la historia en cómo saben los perros que están llegando a Mas Torrencito.

A mí estas cosas me siguen emocionando.

Porque significan que, de alguna manera, esos animales asocian este lugar con algo agradable.

Y eso no lo consigue una pegatina de pet friendly.

Se consigue con experiencias.
Con tranquilidad.
Con libertad.
Y con personas que disfrutan teniéndolos cerca.

🐾 Aquí no vienes a descansar de tu perro: vienes a descansar con él

Y esta es, posiblemente, la diferencia más importante.

Porque he visto muchísimos propietarios que, cuando llegan a un alojamiento, parecen estar pidiendo perdón continuamente.

«Perdona, es que mi perro es grande».
«Perdona, es que suelta pelo».
«Perdona, es que quiere acercarse».
«Perdona, es que ha ladrado».

¡PERO BUENO!

¿Hemos llegado a un punto en el que tenemos que pedir disculpas por viajar con un perro a un lugar que anuncia que admite perros?

En Mas Torrencito nos gusta que la gente pueda relajarse.

Que deje de estar pendiente de cada movimiento.

Que no tenga la sensación de estar haciendo algo prohibido.

Que pueda desayunar, descansar, pasear y disfrutar de la compañía de su perro.

Y que los demás también puedan hacerlo.

Porque esa convivencia es la verdadera clave.

No queremos huéspedes que simplemente soporten a los perros de los demás.

Queremos personas que entiendan que están en una casa rural donde los perros forman parte de la experiencia.

Y eso explica también muchas de las cosas que nuestros clientes cuentan después en sus reseñas sobre Mas Torrencito y sus vacaciones con perros.

No somos perfectos.

Ni pretendemos serlo.

Pero sabemos perfectamente qué tipo de casa queremos ser.

¿Queréis unas vacaciones en las que vuestro perro también sea protagonista? Echad un ojo a nuestras habitaciones y, si os encaja, reservad directamente aquí. Sin letra pequeña, que de eso va todo esto. 😉

🐕 ¿Y si pudieran elegir ellos?

A veces me pregunto qué elegiría un perro si pudiera decidir dónde pasar sus vacaciones.

¿Un hotel precioso donde tenga que permanecer casi siempre encerrado en una habitación?

¿O un lugar donde pueda acompañar a sus humanos, explorar, descansar y sentirse tranquilo?

Naturalmente, no podemos saber exactamente qué piensa un perro.

Pero después de convivir con tantos, uno acaba teniendo sus sospechas.

Y algunas bastante fundamentadas. 😂

Hace unos días reflexionábamos sobre algo parecido en un artículo muy especial: ¿Los perros eligen a sus dueños? ¿Amor o conveniencia?

Allí contábamos las historias de algunos de nuestros perros, que parecían tener las ideas muy claras sobre dónde querían estar.

Y esas historias me recuerdan algo que a veces olvidamos:

Nuestros perros no eligen el hotel ni hacen la reserva.

Somos nosotros quienes decidimos por ellos.

Y tenemos cierta responsabilidad a la hora de escoger un lugar donde también puedan estar bien.

💰 El negocio del pet friendly

Y ahora llegamos a otra cuestión interesante.

El dinero.

Porque parece que la palabra pet friendly también se ha convertido en una oportunidad comercial.

Se anuncia que se admiten mascotas.
Se amplía el público potencial.
Se cobra un suplemento.
Y asunto resuelto.

Pero ¿qué recibe realmente el cliente a cambio?

No digo que cobrar un suplemento sea incorrecto. Nosotros mismos cobramos por mascota en determinadas tarifas.

La limpieza, el mantenimiento y la preparación de las instalaciones tienen costes.

Lo que cuestiono es otra cosa.

¿Tiene sentido cobrar por recibir a un perro si después se le impide disfrutar de prácticamente todo el establecimiento?

Por supuesto, un hotel urbano, una casa rural, un apartamento o un restaurante tienen características diferentes.

No todos pueden ofrecer un bosque, un jardín enorme o una piscina para perros.

Ni tienen por qué hacerlo.

Pero deberían explicar claramente qué permiten y qué no.

Sin adornos.
Sin fotografías engañosas.
Sin prometer unas vacaciones maravillosas para toda la familia cuando una parte de esa familia apenas puede salir de la habitación.

Y mucho menos esconder las restricciones en una letra pequeña que nadie descubre hasta después de reservar.

El problema no es tener limitaciones. El problema es disfrazarlas de hospitalidad.

(De la diferencia entre un alojamiento pet friendly de verdad y uno solo «pet tolerant» ya hablamos en ¿el alojamiento es pet-friendly… o solo pet-tolerant?)

🚫 Si te molestan los perros, no vengas

Esta frase la he dicho muchas veces.

Y la seguiré diciendo.

Si no te gustan los perros…
Si te incomoda que estén en las zonas comunes…
Si no soportas verlos tumbados tranquilamente en una terraza…
Si te molesta que uno salga mojado de la piscina…

Mas Torrencito probablemente no sea tu sitio.

Y no pasa absolutamente nada.

Hay muchísimos alojamientos estupendos donde puedes disfrutar de tus vacaciones sin compartir espacios con perros.

(Aunque siempre hay quien lo descubre tarde: que se lo digan a la señora que llamó para preguntar si admitíamos perros… y se indignó al descubrir que sí.)

Nosotros escogimos otro camino.

Por eso siempre hemos dicho que somos:

«La primera casa rural para mascotas que acepta personas».

No es simplemente un eslogan.

Es una declaración de intenciones.

Aquí los perros son protagonistas.

Y sus humanos también son bienvenidos.

Siempre que se porten bien.

Especialmente los humanos. 😂

📞 Y volvamos a la llamada de ayer…

Porque aquella conversación me dejó pensando.

Una persona que había organizado sus vacaciones, elegido un alojamiento que se anunciaba como pet friendly y que, según me contaba, se estaba encontrando con tantas dificultades que buscaba otro sitio al que llegar en cuestión de horas.

No sé si aquel establecimiento se había explicado mal.
No sé si había un problema de expectativas.
No sé si había circunstancias que yo desconocía.

Pero sí sé una cosa.

Cuando una persona viaja con su perro, debería poder saber antes de reservar qué tipo de bienvenida le espera.

Sin sorpresas.
Sin condiciones escondidas.
Y sin descubrir al llegar que pet friendly significa, en realidad:

«Aceptamos perros… pero preferiríamos no verlos».

Porque al final, ¿de qué sirven unas vacaciones si tienes que pasártelas diciendo?

«NO».
«QUIETO».
«BAJA».
«AHÍ NO».
«CUIDADO».
«QUE NOS VAN A DECIR ALGO».

¡JODER, QUE ESTAMOS DE VACACIONES! 😂

🗣️ Ahora os toca a vosotros

Y esta vez quiero que me contéis vuestras experiencias.

Porque estoy seguro de que entre todos podemos escribir una auténtica enciclopedia del disparate pet friendly.

¿Cuál es la norma más absurda que os han puesto alguna vez por viajar con vuestro perro?

Y si os quedáis con ganas: ¿os han rechazado por el peso o la raza? ¿Os han cobrado un suplemento a cambio de nada? ¿Os habéis querido ir de algún sitio nada más llegar?

No se trata de decir que Mas Torrencito es el único lugar donde los perros están bien.

Ni mucho menos.

Se trata de que cada establecimiento sea sincero con lo que ofrece.

Porque hay una diferencia enorme entre:

🐾 ADMITIR PERROS.
🐾 TOLERAR PERROS.
🐾 DISFRUTAR CON LOS PERROS.

Y quien viaja con ellos debería poder saber en cuál de las tres categorías se está metiendo.

Preguntas frecuentes sobre alojamientos pet friendly

¿Qué diferencia hay entre un alojamiento que admite perros y uno pet friendly de verdad?

Uno que admite perros los deja entrar, normalmente con límites de peso, zonas prohibidas y un suplemento. Uno pet friendly de verdad está organizado para que el perro forme parte de la estancia: puede estar con su familia en las zonas comunes, en el jardín o en la piscina, con normas pensadas para convivir y no para que pase desapercibido.

¿Qué debería preguntar antes de reservar si viajo con perro?

Si hay límite de peso, raza o número de perros; si puede entrar en el comedor, la terraza y la piscina; si puede quedarse solo en la habitación; si hay zonas valladas donde ir suelto, y cuánto cuesta el suplemento y qué incluye. Si las respuestas no están claras antes de pagar, pregunta por escrito.

¿Hay límite de peso o de raza en Mas Torrencito?

No. Recibimos perros grandes, pequeños y también los llamados perros potencialmente peligrosos, siempre que cumplan la normativa (incluido el bozal cuando corresponda) y puedan convivir con seguridad. Si venís con varios perros, escribidnos antes de reservar y lo organizamos.

¿Los perros pueden subir al sofá, dormir en la cama y bañarse en la piscina?

Sí. En Mas Torrencito el perro puede estar en el sofá, en la cama de dos metros y bañarse en la piscina salina, siempre que las condiciones lo permitan. Si lo hace o no, lo decide cada familia.

¿Qué normas hay para los perros en Mas Torrencito?

Entran con correa, pueden ir sueltos en los espacios permitidos si son sociables y los propietarios son responsables de sus animales en todo momento. Las normas existen porque conviven muchos perros distintos, no para que el tuyo pase desapercibido.

Y termino como empecé…

Con una frase que resume nuestra filosofía desde 2005:

Que los pelos se limpian.
Que el barro se quita.
Que las sábanas se lavan.

Pero que esos momentos en los que ves a tu perro disfrutar, correr, dormir tranquilo o mirarte con esa cara de felicidad…

ESOS NO SE BORRAN JAMÁS. ❤️

Y si a las tres de la mañana tu perro te ha dejado diez centímetros de cama…

Pues mira…

¡HABER NEGOCIADO MEJOR! 😂🐾

Mas Torrencito — Parets d’Empordà, Girona. La primera casa rural para mascotas que acepta personas.

PD: Si conocéis un alojamiento pet friendly de verdad, dejadlo en los comentarios. Que no todo va a ser repartir collejas. También hay que aplaudir a quienes hacen las cosas bien. ❤️

Mas Torrencito — Parets d’Empordà, Girona. La primera casa rural para mascotas que acepta personas.

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🌿 Sostenibilidad, bienestar y espíritu petfriendly en Mas Torrencito

En Mas Torrencito entendemos la sostenibilidad como algo inseparable del bienestar de las personas… y de sus perros. Vivimos rodeados de naturaleza y compartimos el espacio con animales todos los días, así que cuidar el entorno no es una opción: es parte de nuestra forma de vivir.

Por eso apostamos por un modelo de turismo rural consciente, eficiente y profundamente petfriendly, donde la tecnología, el respeto por el entorno y la convivencia con mascotas van de la mano.


☀️ Energía solar producida en casa

Disponemos de una instalación fotovoltaica formada por:

  • 🔹 72 placas solares

  • 🔹 Potencia unitaria: 450 W

  • 🔹 Potencia total instalada: ~32,4 kWp

Gracias al alto nivel de radiación solar del Empordà, esta instalación permite una producción anual estimada de entre 50.000 y 55.000 kWh, cubriendo una parte muy importante del consumo energético del alojamiento.

➡️ Gran parte de la energía que calienta el agua, ilumina las habitaciones y da confort a huéspedes y mascotas se genera en la propia Masia.


🔋 Baterías para aprovechar cada rayo de sol

La energía solar se complementa con un sistema de almacenamiento de:

  • 🔹 40 kWh en baterías

  • 🔹 Aprovechamiento de excedentes

  • 🔹 Uso de energía propia durante la noche

Esto nos permite:

  • reducir la dependencia de la red,

  • minimizar picos de consumo,

  • y garantizar un suministro más estable, incluso en momentos de alta ocupación (cuando perros y personas disfrutan a pleno rendimiento 🐶😄).


🌡️ Confort térmico eficiente (aerotermia)

La climatización de Mas Torrencito se realiza mediante aerotermia, un sistema altamente eficiente y respetuoso con el medio ambiente:

  • menor consumo energético,

  • reducción de emisiones,

  • temperatura estable y confortable todo el año.

Ideal para que las personas estén a gusto… y los perros duerman tranquilos, sin excesos de calor ni frío.


💧 Uso responsable del agua

Contamos con sistemas de reciclaje de aguas grises, reutilizando el agua procedente de duchas y lavabos para otros usos no potables.

En un entorno rural, cada gota cuenta, especialmente cuando hay jardines, zonas verdes y perros felices correteando.


♻️ Reciclaje y gestión responsable de residuos

Fomentamos una gestión consciente de residuos:

  • separación selectiva,

  • reducción de plásticos,

  • uso responsable de productos de limpieza y consumibles.

Todo ello con el objetivo de mantener un entorno limpio, sano y seguro para personas y mascotas.


🐾 Turismo rural con sentido (y con huellas)

Mas Torrencito es:

  • una casa rural donde los perros son parte de la familia,

  • un proyecto que cuida del entorno natural,

  • y un lugar donde sostenibilidad y petfriendly no son etiquetas, sino una realidad diaria.

Porque creemos que no hay mejor turismo rural que el que respeta la naturaleza… y a quienes la disfrutan con cuatro patas 🐕💚.