Llevamos años en esto. Veinte años recibiendo opiniones, comentarios, mensajes a las 3 de la mañana preguntando si los perros pueden dormir en la cama — spoiler: sí, siempre han podido — y reseñas de todo tipo.
La mayoría son un regalo. Algunas son un aviso. Y de vez en cuando aparece una que merece una respuesta larga, honesta y con algo de lo que aquí llamamos mala leche sana.
Esta es una de esas.

La reseña
La podéis leer entera en Google, con el nombre del autor y su foto de perfil — él mismo la ha hecho pública. Nosotros simplemente la reproducimos aquí tal cual, sin editar ni una coma. Que cada uno saque sus conclusiones:
«No lo recomiendo para perros. El lugar es muy bonito para una pareja, pero no para un animal. Hay una carencia de mantenimiento y de limpieza. La piscina no es apta para ellos: está en alto y no tiene barandillas ni paso para ellos. Estando allí, se cayó un peludo desde el borde hasta abajo. La piscina está clorada y sin control. Tiene zonas al río (que este apenas tiene corriente y mucho sedimento) sin vallas y con peligro de caída. La habitación tiene fuga de agua de la ducha por un rincón, por no mencionar las humedades. Y cabe destacar que solo a un genio se le ocurre poner un sensor de movimiento para que se desconecte el AA.CC. por la noche, mientras duermes… O BAILAS LA MACARENA O EL AIRE SE DESACTIVA y con ello el calor que hace. Los aspersores encendidos a las 23h. Una de las neveras funcionando mal con los productos descongelados. De hecho hablé con uno de los clientes que había cogido una intoxicación alimenticia a la cual Miguel, el propietario le dijo: ‘que la había cogido de otro sitio’ y él no salió en 6 días de allí. La dueña se quejaba (irónicamente) de que la gente era muy guarra y no cogía las cacas… y sus perros sueltos, sin atención y cagando donde pillaban. Mencionar que uno de los perros es sumamente territorial y agresivo. Como dice Miguel, el dueño: ‘si no te gusta no vengas’ yo añado: ‘si no mientes en las fotos haciendo creer que la piscina y el lugar es apto para perros, yo no voy’. No lo recomiendo, en absoluto. Caro, desatendido en instalaciones y con falta de higiene. Ah!! La máquina de café sucia.»
Nuestra respuesta
Aquí va, también entera y sin editar:
Enrique, gracias por tu valoración. Intentaremos responder con la misma claridad con la que has escrito tu reseña.
Empezamos por el principio — literalmente. Dices que «el lugar es muy bonito para una pareja, pero no para un animal». Es decir: bonito y limpio para personas, pero no apto para perros. Curiosa conclusión para un lugar donde, según tu propia reseña, hay carencia de limpieza y mantenimiento. Entonces… ¿es limpio o no es limpio? Porque las dos cosas a la vez es difícil. Los lectores que lleguen hasta aquí ya pueden sacar sus propias conclusiones. 😄
Respecto al cliente que mencionas que tuvo un problema digestivo — no una intoxicación alimentaria, como indicas — cenó exactamente lo mismo que su mujer y su amiga, que no tuvieron ningún problema. Tres personas, la misma comida, solo uno afectado. Cada uno saca sus conclusiones.
También conviene aclarar que estuviste dos noches en Mas Torrencito, no seis días como parece sugerir tu relato. Por cierto, ese cliente lleva años viniendo, repite este verano y tiene varias reservas para el año que viene. No parece que le haya quedado un mal recuerdo.
El aire acondicionado funciona con sensor corporal — detecta personas y animales y se mantiene encendido mientras haya alguien en la habitación. Es el funcionamiento normal de cualquier sistema eficiente. Es posible que en algún momento puntual me lo comentara — no lo puedo asegurar ni negar. Si fue así y no le presté suficiente atención, lo lamento. Lo que sí puedo decir es que esta misma mañana lo revisaré y si hace falta, cambiaré la pila o lo que sea necesario. Porque estas cosas pasan, y cuando pasan, se arreglan.
La cafetera mostraba un aviso rutinario de mantenimiento. Lástima que no hayas hecho una foto un poco más panorámica, porque justo al lado hay otra máquina de café de dos brazos en perfecto estado de funcionamiento. Por si acaso. ☕
«Si no te gusta no vengas» es una frase nuestra, sí. La ponemos en todos los correos y en la web. Pero el texto completo dice: «Si no te gustan los perros, si no te gusta la convivencia y compartir… NO VENGAS. Hay muchas casas rurales en la zona. Vete a otra. Nosotros te lo agradeceremos y donde vayas más.» La sacas de contexto y la conviertes en algo que no es.
Sobre el río sin vallar: llevamos 20 años en el Empordà y es la primera vez que alguien nos sugiere que cerremos la naturaleza. Si encuentras un río en campo abierto con vallas y barandillas, avísanos. 😄

En cuanto a la piscina: dispone de escaleras de acceso con barandilla — 5 peldaños de subida y 5 de bajada — por las que en 20 años han entrado y salido más de 10.000 perros sin ningún incidente. No es una piscina convencional. Es una piscina para perros. Y vosotros podéis bañaros con ellos.
Un apunte importante sobre el perro que «se cayó»: no era el tuyo. Era el de otro cliente que se acercó al borde elevado sin supervisión. Lo que no mencionas es que un amigo nuestro que estaba en ese momento en la piscina lo cogió, lo introdujo en el agua con cuidado y el perro salió tranquilamente por las escaleras. Sin rasguños. Sin drama. Esa parte la omites convenientemente.
Y YA que hablamos de perros en la piscina — porque siempre hay alguien que lo menciona como si fuera una guarrada: física elemental. Un perro dentro del agua no puede apoyarse para hacer sus necesidades. Es físicamente imposible. En cambio los humanos… todos sabemos perfectamente lo que pasa en piscinas y en el mar en todo el mundo. Cada uno que saque sus conclusiones. 😄
Tienes razón con el tema de la ducha. Hay un problema de dilatación de la mampara que hace que a veces gotee por una esquina. Lo tenemos previsto reformar completamente este otoño, si la economía nos lo permite. Gracias por señalarlo.
Los aspersores son el dilema clásico de una casa rural con jardín. Sea la hora que sea, siempre hay alguien a quien le molesta algo. Queremos que el jardín esté verde y fresco para los perros y las personas… pero entendemos que no siempre es fácil encontrar el momento perfecto.
Y para terminar, gracias por la foto que has publicado. Ha quedado preciosa, muy azul y muy limpia. Mejor publicidad no nos podías hacer.
Tienes dos Golden Retrievers preciosos. Y nos permitimos una pregunta: ¿qué hace un Golden cuando ve una piscina, un río o un charco? Exacto. Si su mayor «problema» fue que sus perros se tiraron al agua… bienvenido a tener un Golden. 😄
En 20 años hemos aprendido que las reseñas dicen tanto del lugar como de quien las escribe. Cualquiera puede consultar el perfil público de Google de un reseñador y hacerse una idea de su criterio general. No lo decimos como crítica — lo decimos como dato. Cuando alguien ha dejado su opinión en McDonald’s, Burger King, gasolineras, cascadas naturales y clínicas veterinarias de urgencias con el mismo nivel de insatisfacción… quizás el denominador común merece una reflexión. Nosotros ya la hemos hecho. 😄
SaluDOGS 🐾
Mas Torrencito
La reflexión
No publicamos esto para quedar bien ni para hundir a nadie. Lo publicamos porque creemos que hay una lección útil aquí — para cualquier persona que gestione un negocio, rural o no.
Responder una reseña negativa no es defenderse. Es una conversación pública con todos los futuros clientes que la van a leer. Y esos futuros clientes son inteligentes — saben distinguir una crítica honesta de una que no lo es.
Nuestra filosofía es simple: reconocemos lo que es verdad, explicamos lo que tiene explicación y no entramos en lo que no tiene ningún sentido.
Y a veces, cuando la ocasión lo merece, añadimos un poco de mala leche sana. 😄
Porque llevar años haciendo esto, con más de 1.200 valoraciones en Google y una media de 8,8 en Booking, no te hace perfecto. Pero sí te da perspectiva.
Y perspectiva es lo que más falta cuando lees que deberías vallar un río.
SaluDOGS 🐾
Miguel — Mas Torrencito
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🐾 FAQs
Porque detrás de cada reseña hay una historia real. Si explicamos el contexto, el lector entiende mejor qué pasó y cómo trabajamos.
No. Nos tomamos mal la falta de contexto. Una crítica honesta ayuda; una crítica incompleta confunde.
Lo reconocemos, lo arreglamos y lo explicamos. No somos perfectos, pero sí transparentes.
Porque ocultarlas no sirve de nada. Preferimos que la gente vea cómo gestionamos los problemas.
Lo hablamos con el dueño, lo solucionamos y seguimos adelante. Aquí convivimos con perros reales, no con fotos de catálogo.
Porque llevamos veinte años viviendo situaciones surrealistas. El humor es la forma más sana de contarlas.
Respeto, sentido común y ganas de disfrutar. Lo demás lo ponemos nosotros.
Si después de leer esto tienes ganas de venir, ya sabes dónde estamos.
Si tienes dudas, escríbenos. Respondemos igual de claro.
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