Hay preguntas que quizá no quedan demasiado finas, pero que cualquiera que haya convivido con un perro mayor entiende perfectamente.
¿Por qué algunos perritos, cuando se hacen viejitos, huelen más?
Y digo algunos, porque aquí hemos tenido de todo.
D. Markos, por ejemplo, olía a flores. Siempre.
No me preguntéis cómo lo hacía, porque nunca lo conseguí entender. No sé si tenía un acuerdo secreto con las plantas del jardín, si llevaba una perfumería incorporada o si, además de todas sus peculiaridades, aquel señor había decidido que iba a pasar por la vida dejando buen aroma.
Pero te acercabas, lo abrazabas y ahí estaba: ese olor suyo, tan agradable. (Si no conocéis su historia, la de cómo un perro del vecino decidió que su casa era esta, os la contamos en ¿Tu perro te quiere por amor o por conveniencia?)
Y después estaba Manuelita.
Ay, mi Manuelita… qué bonita era. Qué presencia tenía. Qué manera de formar parte de esta casa.
Pero cómo olía a veces, la puñetera. 😂❤️
Porque una cosa no quita la otra. Podía ser la perra más maravillosa del mundo y tener días en los que la abrazabas, metías la nariz en su pelo y pensabas:
—Manuelita, cariño… hoy vienes intensa.
Ahora con Mamas nos pasa algo parecido. La quieres, la acaricias, la tienes cerca y de pronto llega ese aroma que no necesita presentación.
—Sí, Mamas. Ya sabemos que estás aquí. No hacía falta anunciarlo por vía aérea. 😂
Y eso que ahora le ponemos un spray que, según nos explican, neutraliza los malos olores. No se trata de echar perfume encima para convertir aquello en una mezcla de flores y perro potente. Pero aun así… hay momentos en los que se nota. Vaya si se nota.
Y eso me hizo pensar: ¿es realmente la edad? ¿Todos los perros mayores acaban oliendo más? ¿O estamos metiendo demasiadas cosas dentro del saco de «es que ya es viejito»?
La edad no lo explica todo
Lo primero que hay que aclarar: un perro mayor no tiene por qué oler mal.
D. Markos era mi prueba particular. Aunque su secreto floral se lo llevó con él.
Cuando aparece un olor fuerte o cambia el olor habitual de nuestro perro, suele haber una causa concreta. Y decir «es que ya es mayor» puede hacer que pasemos por alto algo que necesita atención.
Cumplir años no debería servir para dar por normal cualquier cambio. Ni en ellos ni en nosotros.
Entonces, ¿por qué es más habitual en los perros mayores?
Que la edad no lo explique todo no quiere decir que no tenga nada que ver. Con los años se juntan varias cosas que hacen más probable que aparezca ese olor:
Y hay un caso que merece mención aparte: cuando el aliento cambia por algo que no está en la boca. Un aliento con olor a amoníaco puede estar relacionado con problemas renales, y uno dulzón o afrutado, con una diabetes descontrolada. No es para asustarse ni para autodiagnosticar nada en el sofá, pero sí para contárselo al veterinario.
A veces creemos que huele el perro entero… y es la boca
Estás en el sofá. Tu perro se acerca, te mira con esa cara de amor absoluto, abre la boca para jadear y…
Madre mía.
Te quiere muchísimo, pero su aliento acaba de ocupar el salón.
La acumulación de placa y la enfermedad periodontal pueden provocar un olor muy desagradable. Así que, cuando parece que nuestro perro «huele por todas partes», vale la pena comprobar si buena parte del olor sale de la boca.
Y ahí un perfume sobre el pelo poco puede hacer. Le podemos poner aroma de jardín mediterráneo, que si el problema está en la boca seguirá estando ahí.
Otras veces el origen está en la piel
La piel también puede producir un olor intenso cuando hay problemas, como un crecimiento excesivo de levaduras o una infección. En algunos casos, además del olor, aparecen picor, enrojecimiento, descamación o una sensación de pelo y piel grasientos.
Eso no significa que cada perro que huele fuerte tenga una infección. Significa que el olor por sí solo no nos dice qué ocurre. Y que bañarlo una y otra vez, sin averiguar la causa, puede no resolver nada.
Si el olor vuelve enseguida, quizá toca cambiar la pregunta. En lugar de:
—¿Qué le pongo para que deje de oler?
Preguntarnos:
—¿De dónde sale este olor?
Las orejas también pueden dar la sorpresa
Una otitis puede producir un olor fuerte y venir acompañada de secreciones, rascado o sacudidas de cabeza. A veces percibimos que el perro huele mucho, pero no hemos localizado exactamente la zona.
Así que toca observar: si se rasca las orejas, si sacude la cabeza, si alrededor de ellas el olor es especialmente intenso. Sin hacer experimentos ni meter productos por nuestra cuenta: esa parte es para el veterinario.
¿Y los sprays que eliminan el olor?
Aquí entra nuestro intento de convertir a Mamas en una señora discretamente perfumada.
Hay productos que se venden para neutralizar olores, cada uno con su composición y sus instrucciones. Pero hay una diferencia importante: reducir el olor no significa necesariamente solucionar lo que lo provoca. Si la causa está en una otitis, en la boca o en la piel, el producto mejora el ambiente un rato y el origen sigue ahí.
Revisad también que esté indicado para aplicarlo directamente sobre animales. Un eliminador de olores para sofás, mantas o habitaciones no tiene por qué servir para la piel de un perro.
Con Mamas, que el olor siga apareciendo es motivo para buscar su origen, así que tiene revisión con su veterinario. Porque quererla también consiste en prestar atención a estas cosas. Aunque ella probablemente prefiera que dejemos de investigar y le demos una chuche.
¿Cuándo toca ir al veterinario?
- Cuando el olor es nuevo, va a más o vuelve enseguida después del baño.
- Si hay picor, enrojecimiento, secreciones, heridas o sacudidas de cabeza.
- Si se arrastra el culete o se lame mucho la zona trasera.
- Si el aliento ha cambiado de golpe, sobre todo si huele a amoníaco o a algo dulzón.
- Y cuanto antes si además está decaído, tiene dolor, bebe mucho más de lo normal o deja de comer.
Eau de Perro
Ocho preguntas para descubrir qué perfume lleva tu perro… y si alguna de sus notas merece que la huela también el veterinario.
Preguntas que quizá también te has hecho
¿Todos los perros viejitos huelen mal?
No. Hay perros mayores con un olor suave y otros con olores más intensos. Un olor fuerte y persistente merece que averigüemos de dónde viene. D. Markos, por su parte, habría considerado esta pregunta una falta de respeto a su reputación floral.
¿Si huele fuerte significa que está sucio?
No necesariamente. La boca, los oídos, la piel o las glándulas anales pueden ser el origen, incluso en un perro al que cuidamos y mantenemos limpio. El olor tampoco sirve para juzgar cuánto lo cuida o lo quiere su familia.
¿Se arregla bañándolo más?
Depende de la causa. Si el problema está en la boca, los oídos o las glándulas, lavar el pelo no lo resolverá. Si está en la piel, puede necesitar cuidados o tratamiento que indique el veterinario.
¿Por qué mi perro mayor huele a pis?
Con la edad son frecuentes las pequeñas pérdidas de orina, a menudo mientras duermen. Lavar su cama más a menudo ayuda a convivir, pero la incontinencia tiene tratamiento en muchos casos, así que vale la pena comentarla en la próxima revisión.
¿Cuándo hay que consultarlo?
Cuando el olor es nuevo, aumenta mucho, persiste o reaparece enseguida. También si hay picor, enrojecimiento, secreciones, heridas o molestias. Si además el perro está decaído, tiene dolor o deja de comer, cuanto antes.
¿Podemos saber por qué D. Markos olía a flores?
Yo no lo conseguí. Y mira que convivimos. Hay misterios de Mas Torrencito que seguirán sin resolverse, y este es bastante más agradable que otros. 😂🌸
Los seguimos abrazando, por supuesto
Hablar del olor de nuestros perros mayores no significa quererlos menos.
Con Manuelita, ese olor de algunos días formaba parte de nuestra convivencia. Igual que su presencia, sus costumbres y todo lo que significaba para nosotros. (Algunas de sus historias, y las de D. Markos, las vamos contando cada mañana en Moments MasTorrencito.)
Y con Mamas pasa lo mismo. La queremos cerca. La acariciamos. Nos reímos con ella. Y si algo cambia, intentamos entenderlo y cuidarla.
Porque nuestros abuelitos perrunos necesitan cariño, paciencia y que sigamos pendientes de su salud, sin dejar de mirar lo que les ocurre solo porque ya han cumplido muchos años. Ellos también se dan cuenta cuando nosotros no estamos bien; lo contamos en ¿Tu perro sabe cuándo estás mal?
Podemos abrir la ventana y seguir haciéndoles un sitio a nuestro lado. Las dos cosas son perfectamente compatibles. ❤️🐶
Ahora os toca a vosotros: ¿a qué huele vuestro perro?
¿A flores, como D. Markos? ¿A su mantita? ¿A perro recién bañado durante exactamente doce minutos? ¿O sois de los que decís «lo quiero con locura, pero de su perfume prefiero no hablar»? 😂
Y si convivís con un abuelito perruno: ¿habéis notado que su olor ha cambiado con los años?
Contádnoslo en los comentarios, y si habéis hecho el test, decidnos qué perfume os ha salido. Aquí podéis decirlo todo: a Manuelita la queríamos con toda el alma y, aun así, había días en los que necesitábamos ventilación.
Mas Torrencito — Parets d’Empordà, Girona. La primera casa rural para mascotas que acepta personas.






