2027 año de cambio en el turismo rural

Mas Torrencito · Diario de la casa27 de septiembre de 2026

¿Será 2027 el año de las vacaciones en movimiento?

Hay cosas que no salen en las estadísticas, pero que se ven perfectamente desde la puerta de una casa rural.

Hoy, aquí Mañana, la costa Pasado, la montaña ¿Y luego? Vete tú a saber

Por Miguel Chordi, desde la puerta de Mas Torrencito, Parets d’Empordà

Hace diez años, en Mas Torrencito, una reserva de cinco o seis noches nos parecía corta. Había familias que venían una semana, diez días o incluso más. Llegaban, deshacían las maletas, los perros se conocían, cada uno encontraba su rincón favorito y la casa cogía su ritmo. Cómo reservaba entonces la gente, y cómo lo hace ahora, ya lo conté en 20 años reservando casas rurales.

Este verano he tenido una sensación muy distinta.

Si no recuerdo mal, solo hubo un día sin cambios de huéspedes. Uno. El resto: unos se iban por la mañana y otros llegaban después. Y al día siguiente, otra vez. 😂

Del 22 de junio al 27 de septiembre de 2026

1
solo día sin cambios de huéspedes
325
estancias en nuestras nueve habitaciones
~3
noches de estancia media
1 de 3
reservas recibidas acabaron cancelándose

He mirado los números. Y lo confirman.

Entre el 22 de junio y el 27 de septiembre hemos tenido 325 estancias en nuestras nueve habitaciones, con la casa alrededor del 90 % de ocupación y un agosto prácticamente lleno. La estancia media ha sido de unas 3 noches. Y además se cancelaron otras 145 reservas: casi una de cada tres de las que recibimos, muchas de ellas cortas, de gente que iba ajustando su ruta sobre la marcha.

Y no es cosa de un solo verano. En julio, las reservas de una o dos noches rondaban entre el 53 y el 65 % del total entre 2020 y 2024. En 2025 y 2026 ya son casi tres de cada cuatro. Lo desgrané, con todos los números, en Siete julios sin esconder nada.

Gráfico 1

Reservas de 1 o 2 noches en julio

Porcentaje sobre el total de reservas con llegada en julio

Datos propios de Mas Torrencito. Nueve habitaciones.

Y luego está Anita

Y eso que tenemos a Anita, que llegó por Sant Joan y se fue por la Diada. Casi tres meses. Ella solita nos ha subido la media, y durante todo el verano fue la vecina fija de la casa: la que veía llegar y marcharse a todos los demás, la que ya sabía dónde estaba cada cosa antes de que nadie preguntara. Gracias, Anita. 🐾

La excepción que confirma la regla

De Sant Joan a la Diada.

Casi tres meses. Mientras la media se quedaba en tres noches, Anita vio pasar el verano entero desde su rincón de la casa.

Una nueva manera de viajar

No lo cuento como una queja. Quien viene una noche es tan bienvenido como quien se queda diez. Lo cuento porque me parece que estamos viendo una nueva manera de viajar. Además, a veces basta una sola noche para que alguien se vaya distinto de como llegó, como os conté en Llegaron tensos. Se fueron diciendo paradise.

Cada vez encuentro a más gente que no viene a pasar todas sus vacaciones en un único lugar. Hace una ruta. Hoy duerme aquí, mañana cerca de la costa, pasado mañana en la montaña… y la siguiente noche, vete tú a saber. Muchos viajan con su perro, pero este año también han llegado más huéspedes sin él: gente de paso, o que ha venido en avión y necesitaba un sitio donde dormir antes de seguir. Aunque ser de paso no está reñido con volver: que se lo digan a David, que ya ha repetido 17 veces. Y quien viaja así con perro tiene su mérito: cada noche hay que encontrar un sitio donde de verdad sea bienvenido. Y no siempre es tan fácil como prometen los buscadores, algo de lo que hablé en Pet-friendly de mentira.

Las estancias de cinco, siete o diez noches seguirán existiendo, sobre todo entre esos clientes de siempre que ya consideran Mas Torrencito un poco suyo. Ojalá. Pero sospecho que serán cada vez menos habituales.

Llenar no es lo mismo que gastar

Y hay otra cosa que no sale en los telediarios, que tanto hablan de récords de turistas. Desde 2024, lo que facturamos en alojamiento ha crecido un 14 %, pero lo que se consume en el bar, en desayunos y en comidas apenas se ha movido. Y este verano, frente al pasado, el bar ha bajado un 15 %. También se desayuna menos: con prácticamente las mismas noches vendidas, hemos servido un 16 % menos de desayunos que hace dos años. A menudo, quien está de paso cena por el camino, desayuna en la gasolinera y no tiene tiempo de quedarse en el jardín con una copa de vino viendo atardecer. Ya lo apunté en su día en No sé cómo se llama esto técnicamente. Solo sé lo que veo.

Gráfico 2

Se duerme más. Se consume igual o menos.

Variación de lo facturado en verano, con la misma oferta (sin servicio de cenas)

Alojamiento, de 2024 a 2026+14 %
Bar, desayunos y comidas, de 2024 a 2026+3 %
Bar, de 2025 a 2026−15 %
Desayunos servidos (sueltos y en régimen), de 2024 a 2026−16 %
Datos propios de Mas Torrencito, facturación de junio a septiembre con impuestos.
Ilustración del cambio en el turismo rural: más estancias de una o dos noches, entradas y salidas frecuentes y Miguel lavando y planchando sábanas en Mas Torrencito
Más entradas, más salidas… y más sábanas.

Cada día volvemos a empezar

Y ese cambio se nota en todo. Una familia que se queda una semana acaba conociendo la casa sin necesidad de preguntarlo todo. Sus perros reconocen a los demás, saben por dónde pasear y encuentran su sitio en el jardín. Con las estancias cortas, cada día volvemos a empezar: damos la bienvenida, explicamos cómo funciona la casa, indicamos dónde está cada cosa y acompañamos los primeros encuentros entre perros que no se conocen.

También hay más camas que hacer, más lavadoras y más despedidas. Lo de las lavadoras, por cierto, da para un post entero: lo que me cuesta lavar yo toda la ropa de la casa. Pero, sobre todo, hay más historias distintas pasando por la misma casa.

No sé si será una tendencia que se quedará o si este verano nos ha enseñado solo una parte de la película. Desde aquí, la sensación es muy clara: la forma de viajar está cambiando.

Mi apuesta para 2027

Nos irá bien, pero tendremos que aprender a vivir con un ritmo diferente. Más viajeros de paso, más estancias de una o dos noches y, de vez en cuando, la alegría de ver entrar a alguien que dice:

—Nos quedamos una semana.

Y nosotros, seguramente, tendremos que contener las ganas de abrazarlo. 😂🐾

Ahora os toca a vosotros

¿Cómo viajáis ahora? ¿Varios días en un mismo lugar, o ruta y cada noche en un sitio distinto?

Me interesa saber si esto que vemos desde Mas Torrencito también lo estáis viviendo vosotros. Contádmelo en los comentarios.

La primera casa rural para perros que acepta personas
mastorrencito.comParets d’Empordà, Girona

Mas Torrencito — Parets d’Empordà, Girona. La primera casa rural para mascotas que acepta personas.

Regala Mas Torrencito: bonos regalo para escapadas con perro en casa rural pet friendly Girona

¿Te ha gustado la entrada? Compártela

🌿 Sostenibilidad, bienestar y espíritu petfriendly en Mas Torrencito

En Mas Torrencito entendemos la sostenibilidad como algo inseparable del bienestar de las personas… y de sus perros. Vivimos rodeados de naturaleza y compartimos el espacio con animales todos los días, así que cuidar el entorno no es una opción: es parte de nuestra forma de vivir.

Por eso apostamos por un modelo de turismo rural consciente, eficiente y profundamente petfriendly, donde la tecnología, el respeto por el entorno y la convivencia con mascotas van de la mano.


☀️ Energía solar producida en casa

Disponemos de una instalación fotovoltaica formada por:

  • 🔹 72 placas solares

  • 🔹 Potencia unitaria: 450 W

  • 🔹 Potencia total instalada: ~32,4 kWp

Gracias al alto nivel de radiación solar del Empordà, esta instalación permite una producción anual estimada de entre 50.000 y 55.000 kWh, cubriendo una parte muy importante del consumo energético del alojamiento.

➡️ Gran parte de la energía que calienta el agua, ilumina las habitaciones y da confort a huéspedes y mascotas se genera en la propia Masia.


🔋 Baterías para aprovechar cada rayo de sol

La energía solar se complementa con un sistema de almacenamiento de:

  • 🔹 40 kWh en baterías

  • 🔹 Aprovechamiento de excedentes

  • 🔹 Uso de energía propia durante la noche

Esto nos permite:

  • reducir la dependencia de la red,

  • minimizar picos de consumo,

  • y garantizar un suministro más estable, incluso en momentos de alta ocupación (cuando perros y personas disfrutan a pleno rendimiento 🐶😄).


🌡️ Confort térmico eficiente (aerotermia)

La climatización de Mas Torrencito se realiza mediante aerotermia, un sistema altamente eficiente y respetuoso con el medio ambiente:

  • menor consumo energético,

  • reducción de emisiones,

  • temperatura estable y confortable todo el año.

Ideal para que las personas estén a gusto… y los perros duerman tranquilos, sin excesos de calor ni frío.


💧 Uso responsable del agua

Contamos con sistemas de reciclaje de aguas grises, reutilizando el agua procedente de duchas y lavabos para otros usos no potables.

En un entorno rural, cada gota cuenta, especialmente cuando hay jardines, zonas verdes y perros felices correteando.


♻️ Reciclaje y gestión responsable de residuos

Fomentamos una gestión consciente de residuos:

  • separación selectiva,

  • reducción de plásticos,

  • uso responsable de productos de limpieza y consumibles.

Todo ello con el objetivo de mantener un entorno limpio, sano y seguro para personas y mascotas.


🐾 Turismo rural con sentido (y con huellas)

Mas Torrencito es:

  • una casa rural donde los perros son parte de la familia,

  • un proyecto que cuida del entorno natural,

  • y un lugar donde sostenibilidad y petfriendly no son etiquetas, sino una realidad diaria.

Porque creemos que no hay mejor turismo rural que el que respeta la naturaleza… y a quienes la disfrutan con cuatro patas 🐕💚.