Test de estrés para urbanitas (y sus perros) 🐶
¿Tu perro necesita vacaciones… o las necesitas tú? Vamos a comprobarlo. 🤔
Jueves, 7:42 de la mañana. Llueve un poco. Tu perro tira de la correa hacia un árbol que ya han regado otros catorce perros antes que él. Tú miras el móvil, el reloj y el autobús, por este orden. Y le sueltas un «venga, venga, que llegamos tarde».
Él te mira con esa cara que pone. La de «¿en serio esto es la vida?».
No es culpa tuya. La ciudad va a un ritmo y los perros van a otro. Ellos necesitan oler, parar, volver a oler, revolcarse en algo que no deberían y volver a parar. En la acera eso es imposible. Hay semáforos, patinetes, bocinas, vecinos con prisa y un pipicán de diez metros cuadrados que huele a todo el barrio a la vez.
Por aquí vemos llegar muchos perros de ciudad. Algunos se quedan quietos en la puerta del coche. No saben muy bien qué hacer con tanto espacio. A la media hora ya están rebozados de hojas, y por la noche roncan como si hubieran descargado un camión. Sus humanos tardan un poco más… pero también acaban roncando. 😄
Toca cada frase que sea verdad 👇
Sé sincero. Tu perro lo sabe todo igualmente.
😏 Enhorabuena: vives en el campo… o mientes un poco.
Tu perro y tú estáis en paz con la hierba.
¿Ya has hecho la cuenta? Si te han salido más SÍ de los que pensabas, tranquilo, no eres el único. La mayoría de los que hacéis el test vivís en una ciudad y queréis mucho a vuestro perro. Lo que no tenéis es tiempo, ni árboles, ni un sitio donde nadie os mire mal si el perro se tumba en el sofá.
La buena noticia es que esto se cura bastante rápido. Basta un fin de semana. Aquí tienes la receta:
🌳 Plan de desintoxicación rural
Tranquilo, que tiene cura. Y no lleva receta.
Libertad perruna
Si tu perro sabe convivir, aquí corre más libre que el precio del alquiler en el Eixample.
Cómo funciona la convivencia en la casa →Barroterapia
Es otoño, ha llovido y hay hojas por todas partes. Se va a ensuciar, probablemente mucho. Y no, no cobramos suplemento por volver convertido en croqueta de barro.
La ruta de veroño para embarrarse a gusto →Sofáterapia
Tú te tomas algo tranquilamente y tu perro ronca en el sofá. Sí, EN EL SOFÁ. Aquí no hace falta esconderlo como si fuera un fugitivo.
Lo que es (y no es) pet friendly de verdad →Desconexión total
Ni prisas, ni semáforos, ni alarmas. Solo campo, olores nuevos y ladridos de felicidad.
Así es un día cualquiera en la casa →Tu perro no necesita otro juguete de 25 €.
Necesita más campo.
Y tú… menos prisas. ❤️
Lo decimos con cariño y con mala leche sana, como siempre. El perro no necesita un collar con luces, ni una cama ortopédica de diseño nórdico, ni el quinto juguete que pita. Necesita tiempo contigo, sin correa a ser posible y con tierra debajo de las patas.
Y este otoño se nota más que nunca. Hace fresquito, el campo huele a mojado, las hojas hacen ruido al pisarlas y ya no hay que esconderse del calor del mediodía. Es la mejor época del año para que un perro de ciudad descubra que el mundo es bastante más grande que su manzana.
📚 Para seguir desintoxicándote
🙋 Preguntas que nos hacéis
¿Mi perro puede ir suelto por la finca?
Si sabe convivir, sí. Los perros que no conocen la casa llegan atados hasta que hacemos la presentación con los perros de la casa. Después van sueltos si tú lo ves viable: quien mejor conoce a tu perro eres tú.
¿De verdad puede subir al sofá?
De verdad. Aquí el perro no es un bulto que se tolera, es un huésped. Todas las habitaciones tienen comedero, bebedero, toallas y chuches para él, y no hay que esconderlo de nadie.
¿Cuánto cuesta traer al perro?
Hay un suplemento de 6 € por perro y día. El barro va incluido y no se cobra aparte. 😉
📍 Mas Torrencito · Empordà, Girona
La casa rural para mascotas donde los humanos también son bienvenidos. 🐾
Coge la AP-7 (si los dioses del tráfico te lo permiten) y ven a respirar. 🚗
Mas Torrencito — Parets d’Empordà, Girona. La primera casa rural para mascotas que acepta personas.






