Este verano no nos está dando tregua. Ya vamos por la tercera ola de calor del mes de julio en Cataluña, con el pico previsto para este miércoles 15 de julio, y el Empordà entre las comarcas más castigadas: en el episodio anterior ya se superaron los 39°C en el Alt Empordà, con mínimas nocturnas que no bajaban de los 25-26°C. Protecció Civil mantiene activado el plan Procicat y los avisos de Meteocat siguen en marcha.
Con este panorama, en Mas Torrencito hablamos de algo que nos toca muy de cerca: el golpe de calor en los perros. Con Manuela, que nos dejó hace ya unos años, y ahora con Masto, Mamas y Mastitwo corriendo por los jardines de la masía cada verano, es un tema que conocemos muy de cerca, y con tantas familias llegando estos días con sus perros, nos parece el momento de compartir lo que hemos ido aprendiendo.
Por qué los perros lo pasan peor que nosotros
Los perros regulan su temperatura de forma muy distinta a la nuestra. No sudan por la piel: lo hacen jadeando y, en menor medida, a través de las almohadillas. Eso significa que en un ambiente como el que estamos viviendo —aire caliente, humedad alta, noches que no bajan de 25°C— su principal mecanismo de refrigeración pierde eficacia, porque jadear enfría poco si el aire que respiran ya está caliente.

Algunos grupos están especialmente expuestos. Un estudio de VetCompass del Royal Veterinary College, que analizó miles de urgencias veterinarias por golpe de calor en el Reino Unido, midió cuántas veces más riesgo tienen ciertas razas frente al Labrador Retriever, usado como referencia:
| Raza | Veces más riesgo que un Labrador |
|---|---|
| Bulldog inglés | x10,0 |
| Chow Chow | x8,8 |
| Bulldog francés | x5,8 |
| Terranova | x5,8 |
| Dogo de Burdeos | x5,2 |
| Boyero de Berna | x4,9 |
| Pomerania | x4,3 |
Fuente: VetCompass, Royal Veterinary College (Beard et al., Veterinary Record).
El estudio confirma lo que ya se sospechaba: las razas braquicéfalas (hocico chato, como el bulldog o el carlino) tienen unas 4 veces más riesgo que las razas de hocico normal, por sus vías respiratorias más estrechas. Pero también aparecen razas de doble capa de pelo o gran tamaño, como el Terranova o el Boyero de Berna, que regulan peor el calor por su pelaje denso. A esto se suman los perros mayores o cachorros, los que tienen sobrepeso y, en general, cualquier perro no habituado al calor, como los que llegan de zonas más frías a pasar unos días con nosotros.
En el otro extremo, un estudio anterior de VetCompass y la Universidad de Nottingham Trent (Hall, Carter y O’Neill, revista Animals) identificó las razas con menos riesgo de golpe de calor por esfuerzo frente al Labrador Retriever: los cruces o mestizos, el Pastor Alemán (con aproximadamente 3 veces menos riesgo), el West Highland White Terrier, el Bichón maltés/frisé, el Lhasa Apso, el Jack Russell Terrier, el Shih-tzu, el Cocker Spaniel, el Yorkshire Terrier y el Chihuahua. Ojo, eso no significa que estén libres de peligro: solo que, según los datos, parten con algo más de margen que otras razas.
Temperatura humana vs. temperatura canina: por qué no vale comparar
Una de las confusiones más habituales es pensar que «39°C» significa lo mismo para nosotros que para un perro. No es así:
| Normal | Alerta / fiebre | Emergencia (golpe de calor) | |
|---|---|---|---|
| Humano | 36,5–37,2°C | 37,2–40°C | Desde 40°C |
| Perro | 38–39,2°C | 39,2–40,5°C | Desde 40,5°C |
Fuentes: Mayo Clinic (golpe de calor humano a partir de 40°C); AniCura España y Purina (temperatura normal canina entre 38°C y 39,2°C); Infobae (con datos de AniCura) y Royal Canin (fiebre y emergencia veterinaria en perros).
Es decir: lo que en un perro es su temperatura normal de cada día (38-39°C) ya sería fiebre en una persona. Por eso un perro «arde» antes que nosotros al tacto sin que eso signifique nada raro, pero también por eso su margen hasta la zona de peligro es más estrecho de lo que parece a simple vista.
Señales de alarma que no hay que dejar pasar
El golpe de calor avanza rápido, así que conviene actuar ante los primeros signos y no esperar a que la situación sea grave:
- Jadeo muy intenso o descontrolado
- Encías o lengua de color rojo muy intenso (o, en fases avanzadas, pálidas o azuladas)
- Salivación excesiva
- Debilidad, tambaleo o desorientación
- Vómitos o diarrea
- En los casos más graves: convulsiones o pérdida de conciencia
Si veis cualquiera de estos signos, la prioridad es bajar la temperatura corporal cuanto antes y contactar con un veterinario de inmediato, aunque el perro parezca mejorar.
Qué hacer (y qué no hacer) en caso de golpe de calor
Lo primero: trasladar al perro a la sombra o a un espacio fresco, y mojarlo con agua templada o fresca (nunca helada) en el cuerpo, sobre todo en el cuello, la barriga y las almohadillas. Ofrecerle agua para beber, pero sin forzarlo. Y camino al veterinario, aunque parezca que se recupera: los daños internos de un golpe de calor pueden no ser visibles a simple vista.
Lo que hay que evitar: el agua helada o el hielo directo sobre la piel puede provocar que los vasos sanguíneos se contraigan y, paradójicamente, dificulte la pérdida de calor.
Cómo lo prevenimos en Mas Torrencito estos días
Con esta ola de calor instalada hasta al menos el viernes, algunas cosas que hacemos y recomendamos a quien viene con perro estos días:
- Paseos solo a primera hora de la mañana o ya entrada la noche, nunca en las horas centrales
- Comprobar el asfalto o la piedra con la mano antes de pasear: si quema para nosotros, quema para sus almohadillas
- Agua fresca siempre accesible, y varios puntos de sombra repartidos por los jardines de la masía
- El riachuelo de MasTorrencito como aliado: un buen chapuzón ayuda mucho más que quedarse tumbado al sol
- Nunca dejar a un perro solo en el coche, ni «solo cinco minutos»
Aquí en los jardines de la masía lo vemos cada día: hasta los chihuahuas más chulitos, en cuanto aprieta el sol, van derechitos a buscar su sombrita. Y luego, ya más fresquitos, no falta quien se toma su heladito de ZAMPA que le da su amo como premio. Con este calor hay que estar encima de ellos y de sus almohaditas de las patas, que son las primeras en sufrir el asfalto y la piedra caliente.
Si venís estos días a Mas Torrencito con vuestro perro, no dudéis en preguntarnos por las zonas más frescas de los jardines de la masía o por los horarios que mejor funcionan para pasear con este calor. Lo vivimos cada verano y sabemos bien qué rincones agradecen más los perros cuando aprieta el termómetro.o.
Preguntas frecuentes
Los veterinarios sitúan la temperatura normal de un perro entre 38°C y 39,2°C. Por encima de 39,5°C ya se considera fiebre, y a partir de 40,5°C se habla de una emergencia veterinaria por golpe de calor.
No es lo recomendable. El agua templada o fresca (nunca helada) es más segura: el frío extremo puede contraer los vasos sanguíneos y dificultar que el calor interno salga del cuerpo.
A primera hora de la mañana o ya de noche, evitando siempre las horas centrales del día. Antes de salir, conviene tocar el asfalto o la piedra con la mano: si quema para nosotros, quema también para sus almohadillas.
Según el estudio VetCompass del Royal Veterinary College, el bulldog inglés y el Chow Chow encabezan la lista, con hasta 10 y 8,8 veces más riesgo que un Labrador Retriever. Les siguen el bulldog francés, el Terranova, el Dogo de Burdeos, el Boyero de Berna y el Pomerania. En general, las razas braquicéfalas (hocico chato) y las de pelo doble o muy denso son las más vulnerables, junto con los perros mayores, con sobrepeso o no habituados a este calor.
Aunque parezca que se recupera, ¿hace falta ir al veterinario?
Sí. Aunque el perro parezca reaccionar y mejorar tras refrescarlo, un golpe de calor puede haber causado daños internos que no son visibles a simple vista, así que la visita al veterinario no debería saltarse.
Mas Torrencito — Parets d’Empordà, Girona. La primera casa rural para mascotas que acepta personas.






