(Pista: a él tu pronóstico del tiempo le da igual)
Los humanos tenemos una tara curiosa con el turismo: si no hay 26 grados, cielo despejado y un sol que te derrita las gafas en la nariz, sentimos que la escapada ha sido un fracaso. Miramos la app del tiempo diez veces al día como si nos fuera la vida en ello.
A tu perro, en cambio, la app del tiempo le importa lo mismo que el euríbor. Cero. Y por eso la mejor época para viajar con perro casi nunca es la que tú eliges.
Él no quiere fotos para Instagram. Quiere oler cosas, correr sin asfixiarse y pasárselo en grande. Y aquí empieza el drama: lo que para ti es un fin de semana idílico, para él muchas veces es un infierno. Y lo que a ti te parece un día de perros (literalmente), para él es la fiesta del año.
Vamos a repasarlos todos, sin filtros ni postureo. Con la tramontana incluida, que esto es el Empordà. Y al final, un test para descubrir de qué clima es tu perro (spoiler: el tuyo seguramente no coincide con el suyo).
☀️ 1. Sol y calor: el favorito del humano, la trampa del perro
Lo bueno
- Las fotos quedan espectaculares.
- Desayunas y cenas al aire libre sin tiritar.
- Si hay agua cerca, el chapuzón compartido es glorioso.
Lo malo
- El suelo quema: el asfalto y la arena recalentada destrozan las almohadillas.
- El golpe de calor llega antes de lo que crees. Jadeo exagerado, encías muy rojas, babeo espeso, torpeza al andar: si lo ves, empieza a enfriarlo en ese mismo momento (sombra y agua fresca, no helada, por el cuerpo) y llama al veterinario de urgencia mientras vas de camino. No esperes a ver si se le pasa solo. Lo tenemos todo explicado en nuestro post sobre el golpe de calor en perros, con las razas que más lo sufren.
- Horarios de cárcel: paseos largos a las 7 de la mañana o a las 10 de la noche, y entre medias, toque de queda a la sombra.
En Mas Torrencito: para eso somos una casa rural con piscina para perros (y para personas): agua salada, compartida por todos. Sin carteles de «prohibido mascotas» ni miradas raras: aquí el perro se tira primero y tú, después. Masto hace de socorrista con una piedra en la boca (no le pidas que te rescate, solo vigila).
Cuando aprieta el calor, el plan es el chill out a la sombra, una bebida del bar de la confianza y siesta. Aquí nadie te mira mal por no hacer nada. De hecho, es lo que más recomendamos de 14 a 18 h.
☁️ 2. Nublado y entretiempo: el paraíso secreto
Lo bueno
- El olfato va a tope. Con humedad y sin sol abrasador, los rastros en la hierba duran mucho más. Tu perro no pasea: lee el periódico del bosque entero.
- Cero agobio por el calor. Corre, juega con otros perros y explora durante horas sin buscar desesperadamente una sombra.
- Rutas largas sin cargar con cinco litros de agua.
Lo malo
- Que a los humanos nos da bajón el cielo gris. Superadlo: para ellos es la gloria.
En Mas Torrencito: es la mejor época para el jardín vallado. Tras la presentación con los perros de la casa, los perros que llegan sin conocerse acaban corriendo juntos como si fueran primos de toda la vida. Y si alguno lo flipa con tanto perro, que también pasa, aquí os contamos lo de los clientes que se fueron por «demasiados perros»… en una casa pet friendly.
Con nubes, además, las 7 hectáreas y el camino del río se disfrutan enteras: mañana de ruta, tarde de jardín y vermut en la terraza sin derretirse.
❄️ 3. Invierno y frío: energía a lo bestia
Lo bueno
- Rutas largas sin miedo a la deshidratación (a su ritmo: un perro mayor o con las articulaciones tocadas también agradece el frío, pero en dosis más cortas).
- La escena de tu perro roncando panza arriba después de tres horas de campo no se paga con dinero.
- Menos mosquitos y menos garrapatas. Ojo: en pleno invierno (y antes si no hace frío) empieza a bajar la procesionaria de los pinos. Atento a los bichitos en fila y no le dejes olisquear. Si sospechas que la ha tocado, no le frotes la boca ni la zona: agua abundante y al veterinario de urgencia.
Lo malo
- Los frioleros de pelo corto necesitan abrigo y miran la puerta con recelo los primeros cinco minutos.
- Antes de las seis ya es de noche, así que toca madrugar.
En Mas Torrencito: viajar con perro en invierno aquí tiene premio. Vuelves del campo y te espera la chimenea de la masía, que lleva calentando a gente (y a perros) desde el siglo XV. Tu perro se planta delante como si pagara él la leña.
¿Que en casa no le dejas subir al sofá? Aquí lo vas a ver despatarrado en él igual. Ya os contamos lo de Yuri, nuestro «cuñado perruno».
Y cuando sopla la tramontana… tu perro sale con las orejas al viento como si fuera un anuncio de champú. Tú, abrígate.
🌧️ 4. Lluvia y barro: el examen definitivo del amor perruno
Lo bueno
- La diversión más auténtica que vas a ver en tu vida. Un perro zambulléndose en un lodazal con cara de felicidad absoluta te quita diez años de estrés. Lo llamamos barroterapia y ya la recetamos en el test de estrés para urbanitas.
- Los caminos están vacíos: el campo entero para vosotros.
Lo malo
- Hay que venir mentalizado: toallas viejas, cepillo y ganas de no enfadarse. Y si el perro ya ocupa el 80% del maletero, que no se te olvide la funda.
- Si te da un microinfarto cuando una pata sucia roza la tapicería… este no es tu clima.
- Y luego están los que ven cuatro gotas, te miran con desprecio y deciden que hoy las necesidades se hacen mañana. Porque también los hay muy señoritos. 😂 (Y los frioleros, los mayores y los que odian mojarse están en su derecho: con ellos, paseo corto y a la chimenea).
En Mas Torrencito: aquí el barro no es un problema. Tenemos una estación de baño canina profesional para cuando vuelven del río hechos un cromo. Entra marrón, sale reluciente, y vuelta a empezar 😂
En cada habitación hay toallas para el perro (además de comedero, bebedero y chuches), así que las tuyas siguen siendo blancas. Y mientras se seca, tú a la chimenea o al chill out con un libro. Si tu perro es de los que vuelven del charco con cara de no haber roto un plato, calcula aquí su nivel de delincuencia.
🐾 Entonces, ¿cuál es la mejor época para viajar con perro?
Sin rodeos: la que tú decidas, siempre que cambies el chip.
A tu perro le da igual si dan chubascos, nubes o un sol tímido de invierno. Lo único que le importa es que no lo dejes atrás, que le dejes ser perro sin perseguirlo con un pañuelo cada vez que toca una hoja mojada, y que compartáis camino.
Por eso, si buscas una escapada con perro en Girona, no basta con que «admitan mascotas». Lo que necesitas es un lugar pensado para que tu perro sea perro con cualquier tiempo: piscina cuando aprieta, jardín cuando está gris, chimenea cuando hace frío y una ducha de verdad cuando llueve. No todo lo que se anuncia como pet friendly lo es, y el clima es justo cuando se nota.
Dentro de diez años no recordarás si aquel fin de semana hizo 12 o 24 grados. No recordarás si llovió el sábado ni si el domingo amaneció nublado.
Pero sí recordarás a tu perro corriendo como un loco por aquel jardín, el barro hasta las orejas, aquella siesta delante de la chimenea y lo feliz que era.
Y cuando algún día ya no esté, darías cualquier cosa por volver a vivir aquel fin de semana. Aunque lloviera a cántaros. ❤️🐾
✅ Checklist express para no liarla
☀️ Si hace calor: agua siempre encima. Comprueba el suelo con el dorso de la mano: si no aguantas cinco segundos, él tampoco. Y siesta obligatoria en las horas punta.
☁️ Si está nublado: aprovecha para la ruta larga. Es el día en que más cansado (y más feliz) vuelve.
❄️ Si hace frío: seca bien las almohadillas al volver y ten una manta calentita para la noche. En pleno invierno, atento a la procesionaria.
🌧️ Si llueve: toalla en la entrada, funda para el coche y cero histerias con el barro. La mugre se limpia; la felicidad de revolcarse, no.
🧪 Test: ¿de qué clima es tu perro?
7 preguntas. Respuestas sinceras. Él no se va a enterar.
💬 Y ahora, vosotros
¿Qué le ha salido a tu perro en el test? ¿Coincide con lo que tú pensabas o te ha dejado en evidencia?
Cuéntanoslo en comentarios. Y si tenéis foto del desastre más gordo que ha hecho en un charco, mejor todavía: las más épicas saldrán en nuestro Bon dia Benparits 🐶
Si comentas en Instagram o Facebook, además entras en nuestro sorteo mensual de 2 noches. 😉
❓ Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor época para viajar con perro al Empordà?
Para el perro, otoño, invierno y primavera: temperaturas suaves, rastros frescos y caminos vacíos. El verano también se disfruta, pero organizando el día alrededor del calor: paseos temprano o de noche y agua (o piscina) en las horas centrales.
¿Mi perro puede bañarse en la piscina de Mas Torrencito?
Sí. La piscina es de agua salada y la compartimos personas y perros. Es el sitio favorito de muchos huéspedes de cuatro patas en verano (y de Masto, todo el año).
¿Qué se puede hacer con el perro en Mas Torrencito si llueve?
Salir igual (el barro es parte del plan), pasar por la estación de baño canina al volver y terminar el día en la chimenea o en la zona chill out. En cada habitación hay toallas, comedero, bebedero y chuches para el perro.
¿Los perros pueden ir sueltos?
Los perros que no conocen la casa llegan atados hasta la presentación con los perros de la casa. Después, si su humano lo ve viable, van sueltos por el jardín vallado: quien mejor conoce a su perro es su dueño.
¿Cuándo hay procesionaria en Girona y qué hago si la veo?
Las orugas suelen bajar de los pinos a partir de pleno invierno, y antes si el invierno es suave. Si ves una fila de orugas, aleja al perro y no le dejes olerlas ni lamerlas. Si ha tenido contacto (babeo, lengua hinchada, nerviosismo), lávale la boca con agua abundante sin frotar y ve al veterinario de urgencia.
¿Cómo sé si el suelo está demasiado caliente para mi perro?
Pon el dorso de la mano en el asfalto o la arena cinco segundos. Si no aguantas, sus almohadillas tampoco. Busca hierba o sombra, o deja el paseo para más tarde.
Mas Torrencito — Parets d’Empordà, Girona. La primera casa rural para mascotas que acepta personas.






