Homenaje a Miquel Quera

La noche en Olot estaba impregnada de esa magia especial que envuelve los momentos que se quedan grabados en la memoria. Era la gala de los premios G! de Girona, una celebración que cada año rinde homenaje a quienes han dedicado su vida a la promoción del turismo y los valores de la provincia. Pero este año, había algo distinto, algo que hacía que el aire vibrara con una emoción especial: el reconocimiento a Miquel, un hombre cuyo amor por su tierra era casi tangible.

Cuando anunciaron su nombre, un murmullo emocionado recorrió la sala. Miquel, con su eterna humildad, se levantó entre aplausos y sonrisas sinceras. No era solo un premio, era un reconocimiento a toda una vida dedicada a potenciar el turismo rural, a poner en valor los pequeños productores locales, a contar la historia de cada rincón del Empordà con una pasión que se le escapaba en la mirada.

Desde Mas del Joncar, aquel refugio de paz que convirtió en su hogar y en su misión, Miquel había tejido una red invisible de historias, de personas y de proyectos. No había bodega que no conociera, ni sendero que no hubiera recorrido, ni queso, miel o vino que no hubiera probado y recomendado con entusiasmo. Él no solo promovía el turismo, sino que lo vivía, lo sentía, lo transmitía con cada palabra, con cada anécdota que compartía en sus interminables charlas sobre Girona y sus maravillas.

El reconocimiento a Miquel fue aún más especial porque era la primera vez que se concedía un premio así a una casa rural y no a una gran asociación o empresa turística. Pero es que Miquel era mucho Miquel… un verdadero embajador de la tierra, un enamorado del Empordà que, aunque nacido en Girona, había encontrado su destino en Sant Pere Pescador, en ese Mas que restauró con esfuerzo y amor, y desde donde emprendió su misión de divulgar los valores del territorio.

La gala siguió con más homenajes: periodistas alemanes y franceses que habían promovido la provincia, un hotel familiar que llevaba cuatro generaciones ofreciendo su hospitalidad, y la increíble historia del restaurante Divinium, que decidió reabrir sus puertas el 9 de marzo de 2020, solo para enfrentarse cinco días después a la pandemia. Y, pese a todo, resistieron, reinventándose, luchando contra cada obstáculo con determinación.

Pero la noche pertenecía a Miquel. Cuando tomó el micrófono, la emoción embargó la sala. Habló de su amor por la tierra, de los caminos de ronda, de las rutas en bicicleta que tanto había promovido, de la belleza del Cap de Creus al amanecer, de la importancia de valorar a los pequeños productores y de su eterno compromiso con el turismo rural de calidad. Con cada palabra, sus ojos brillaban, reflejando esa pasión que siempre lo había caracterizado.

Era imposible no emocionarse. Porque aquel premio no solo reconocía su esfuerzo, sino que celebraba su esencia, su forma de ver y vivir el mundo. Y aunque ahora estuviera “jubilado”, todos sabían que Miquel no pararía. Porque para él, la vida era un viaje constante, una ruta sin final donde siempre habría algo nuevo por descubrir, un rincón por recomendar, una historia por contar.

Pero si Miquel pudo dedicar su vida a esta pasión, fue gracias a alguien que siempre estuvo allí, apoyándolo en cada paso del camino: Anna, su compañera, su amiga, su esposa. Anna fue quien sostuvo el Mas del Joncar cuando Miquel se reunía con unos y otros, cuando asistía a encuentros de la ATRG o exploraba nuevas rutas para mejorar el turismo de la región. Fue ella quien mantuvo el hogar funcionando, quien suplió su ausencia en tantas ocasiones, quien con su paciencia y dedicación hizo posible que Miquel pudiera cumplir su misión.

Ese premio, sin duda, también era de ella. Porque detrás de cada gran persona que impulsa un sueño, hay alguien que lo sostiene con amor y compromiso. Y en esa noche de emociones, Anna brilló con la misma luz que Miquel, porque su labor, aunque silenciosa, había sido igual de fundamental en la construcción de ese legado imborrable.

Aquel aplauso que retumbó en la sala no fue solo un reconocimiento, fue un tributo a un hombre que había hecho de su amor por Girona un legado imborrable.

Desde MasTorrencito te deseamos un buen día y que tus perros te acompañen!!!!

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🌿 Sostenibilidad, bienestar y espíritu petfriendly en Mas Torrencito

En Mas Torrencito entendemos la sostenibilidad como algo inseparable del bienestar de las personas… y de sus perros. Vivimos rodeados de naturaleza y compartimos el espacio con animales todos los días, así que cuidar el entorno no es una opción: es parte de nuestra forma de vivir.

Por eso apostamos por un modelo de turismo rural consciente, eficiente y profundamente petfriendly, donde la tecnología, el respeto por el entorno y la convivencia con mascotas van de la mano.


☀️ Energía solar producida en casa

Disponemos de una instalación fotovoltaica formada por:

  • 🔹 72 placas solares

  • 🔹 Potencia unitaria: 450 W

  • 🔹 Potencia total instalada: ~32,4 kWp

Gracias al alto nivel de radiación solar del Empordà, esta instalación permite una producción anual estimada de entre 50.000 y 55.000 kWh, cubriendo una parte muy importante del consumo energético del alojamiento.

➡️ Gran parte de la energía que calienta el agua, ilumina las habitaciones y da confort a huéspedes y mascotas se genera en la propia Masia.


🔋 Baterías para aprovechar cada rayo de sol

La energía solar se complementa con un sistema de almacenamiento de:

  • 🔹 40 kWh en baterías

  • 🔹 Aprovechamiento de excedentes

  • 🔹 Uso de energía propia durante la noche

Esto nos permite:

  • reducir la dependencia de la red,

  • minimizar picos de consumo,

  • y garantizar un suministro más estable, incluso en momentos de alta ocupación (cuando perros y personas disfrutan a pleno rendimiento 🐶😄).


🌡️ Confort térmico eficiente (aerotermia)

La climatización de Mas Torrencito se realiza mediante aerotermia, un sistema altamente eficiente y respetuoso con el medio ambiente:

  • menor consumo energético,

  • reducción de emisiones,

  • temperatura estable y confortable todo el año.

Ideal para que las personas estén a gusto… y los perros duerman tranquilos, sin excesos de calor ni frío.


💧 Uso responsable del agua

Contamos con sistemas de reciclaje de aguas grises, reutilizando el agua procedente de duchas y lavabos para otros usos no potables.

En un entorno rural, cada gota cuenta, especialmente cuando hay jardines, zonas verdes y perros felices correteando.


♻️ Reciclaje y gestión responsable de residuos

Fomentamos una gestión consciente de residuos:

  • separación selectiva,

  • reducción de plásticos,

  • uso responsable de productos de limpieza y consumibles.

Todo ello con el objetivo de mantener un entorno limpio, sano y seguro para personas y mascotas.


🐾 Turismo rural con sentido (y con huellas)

Mas Torrencito es:

  • una casa rural donde los perros son parte de la familia,

  • un proyecto que cuida del entorno natural,

  • y un lugar donde sostenibilidad y petfriendly no son etiquetas, sino una realidad diaria.

Porque creemos que no hay mejor turismo rural que el que respeta la naturaleza… y a quienes la disfrutan con cuatro patas 🐕💚.