Cuando abrimos Mas Torrencito en octubre de 2005, aceptar perros en una casa rural era raro. No era tendencia, no era nicho de mercado, no tenía nombre bonito.
Era, simplemente, raro.
Los colegas del sector nos miraban con esa mezcla de curiosidad y condescendencia que se reserva para los que hacen algo que nadie entiende aún. «El de los perros», nos llamaban en la asociación. Lo decían como si fuera un apodo. Nosotros lo tomamos como una descripción de negocio.
Veinte años después, el filtro «admite mascota» es el tercero más utilizado en Booking.com, por delante del wifi y la piscina.
Voy a contaros lo que hemos visto cambiar. Y lo que, después de dos décadas, creemos que todavía está roto.
El número que lo resume todo: de invisible a imparable
En 2025, las búsquedas de alojamientos pet-friendly en Booking.com en España superaron los 7,5 millones. El filtro «admite mascota» se convirtió en el tercero más popular de la plataforma, por encima de opciones que antes parecían innegociables como el wifi gratuito o la piscina.
A nivel global, la plataforma registró casi 15 millones de búsquedas con ese filtro aplicado.
No es una tendencia. Es un cambio estructural.
Cuando abrimos, ese tipo de dato no existía porque nadie lo medía. No hacía falta: el mercado era tan pequeño que no justificaba el análisis. Hoy, los informes sectoriales de turismo incluyen capítulos específicos sobre viajeros con mascota. Las cadenas hoteleras tienen departamentos dedicados. Hay consultoras especializadas.
Nosotros llegamos 15 años antes que la consultoría.

Qué ha cambiado de verdad (y qué no)
Lo que sí ha cambiado
El volumen. España tiene hoy más de 9 millones de perros. El 30% de los viajeros españoles elige destino en función de lo pet-friendly que sea, y un 22% directamente no reserva si no puede llevar a su mascota. Estos son datos de Booking.com, no de un estudio pagado por una asociación de propietarios de perros.
La demanda de información previa. Cuando empezamos, las preguntas que nos llegaban eran básicas: «¿aceptáis perros?» Hoy nos llegan preguntas técnicas, detalladas, con criterio. La gente investiga. Compara. Sabe lo que quiere y lo que no quiere encontrarse. Eso nos obliga a ser mejores, y nos parece bien.
El perfil del viajero. El segmento 45-65 años es hoy el más activo en turismo con mascotas. Son viajeros con poder adquisitivo, con experiencia, con criterio. El 35% estaría dispuesto a gastar más de 1.000€ en un fin de semana largo en el extranjero si puede llevar a su perro. Eso también lo dice Booking.com, y a nosotros nos lo confirman las reservas.
La normalización social. Según un estudio de eDreams, el 73% de los españoles se siente cómodo en establecimientos que aceptan mascotas, uno de los porcentajes más altos de Europa. Hace veinte años esa cifra habría sido impensable.
Lo que NO ha cambiado (y aquí es donde me pongo serio)
El pet-friendly de papel sigue existiendo. Y prolifera.
Más establecimientos que nunca dicen aceptar mascotas. Más páginas de Booking tienen la etiqueta. Pero la letra pequeña sigue siendo la misma: perros de menos de 10 kilos, razas «no conflictivas», uno por habitación, suplemento de 30€ por noche, y que no se les vea demasiado.
Eso no es ser pet-friendly. Es tolerar mascotas decorativas. Ya lo hemos contado con detalle: la diferencia entre pet-friendly real y simplemente admitir mascotas no es de marketing — es de actitud.
Desde nuestra experiencia directa, gran parte de los alojamientos que se anuncian como pet-friendly no cumplen estándares básicos de bienestar animal: ni espacio exterior seguro, ni zonas donde el perro pueda moverse con libertad, ni información real sobre qué puede hacer el animal durante la estancia.
No tenemos datos de nadie que lo haya medido con rigor. Lo que sí tenemos son 20 años de correos de clientes que nos escriben después de haber tenido malas experiencias en otros sitios diciendo exactamente eso.
El punto de inflexión que nadie esperaba: 2020-2021
La pandemia hizo muchas cosas. Una de ellas fue disparar la adopción de perros. Otra fue que millones de personas descubrieron que podían trabajar desde cualquier sitio. Y otra, que la única forma de viajar durante meses fue el coche propio, el campo, los espacios abiertos.
Todo eso junto creó un caldo de cultivo perfecto para el turismo rural con mascotas.
Muchos de los viajeros que llegaron a Mas Torrencito en 2020 o 2021 nunca habían estado antes en una casa rural. Venían porque era la única opción. Se quedaron porque encontraron algo que no esperaban: espacio, tranquilidad y la sensación de que su perro no era «el problema a gestionar» sino parte natural del paisaje.
Varios de ellos siguen viniendo.

Europa se mueve: el mapa pet-friendly en 2026
El mercado europeo de servicios de viaje para mascotas mueve ya cifras considerables, con proyecciones que apuntan a una duplicación en menos de diez años. Pero más allá de los números, lo que nos interesa es ver cómo distintos países están respondiendo al cambio.
Alemania lleva años a la vanguardia de la infraestructura pet-friendly. Los alemanes viajan con sus perros con una naturalidad que aquí todavía cuesta encontrar. No es casualidad que sean uno de los grupos de viajeros internacionales más habituales en el Empordà, y que muchos nos elijan específicamente por nuestra política sin restricciones de raza.
Francia tiene un crecimiento notable en reservas pet-friendly, impulsado por una cultura canina muy arraigada. Que muchos de nuestros huéspedes franceses nos digan que en su país también cuesta encontrar sitios que acepten perros grandes sin restricciones nos dice algo sobre la dimensión real del problema.
España lidera en aceptación social pero tiene mucho trabajo por hacer en infraestructura real. Somos el país de la UE donde más cómodos se sienten los viajeros con mascota… pero donde la brecha entre lo anunciado y lo real sigue siendo llamativa. Si quieres entender cómo funciona el ecosistema de portales en España y cuáles realmente verifican las condiciones pet-friendly, aquí analizamos quién es quién.
Reino Unido es un caso aparte post-Brexit: la nueva normativa europea sobre documentación para mascotas ha complicado los viajes de los británicos con sus perros, lo que irónicamente ha reducido un flujo de viajeros que históricamente habían sido muy activos en turismo pet-friendly europeo.
La nueva normativa UE de abril de 2026: qué cambia realmente
El 22 de abril de 2026 entró en vigor el Reglamento Delegado (UE) 2026/131, que actualiza las normas para viajar con perros, gatos y hurones dentro de la Unión Europea.
Aquí importa ser preciso, porque circularon bastantes bulos:
Lo que SÍ cambia:
- Se requiere un nuevo modelo de pasaporte europeo para animales en desplazamientos no comerciales entre Estados miembros
- El sistema transitorio anterior dejó de estar vigente el 21 de abril
- Se refuerzan los controles sanitarios y la trazabilidad para prevenir el tráfico ilegal de animales
Lo que NO cambia:
- Los pasaportes expedidos correctamente antes del 22 de abril de 2026 siguen siendo válidos durante el período transitorio. No hace falta reemplazarlos de inmediato
- Los requisitos básicos son los mismos: microchip, vacunación antirrábica vigente, datos del propietario y del veterinario
- La normativa solo afecta a viajes entre países de la UE, no a la simple tenencia del animal
Para los viajeros que nos visitan desde otros países europeos: revisad que la documentación esté en orden antes de venir. No por miedo, sino porque es lo que corresponde. El Empordà merece una visita tranquila, sin sorpresas en frontera.
Para nosotros, esta actualización normativa es positiva: más claridad, más trazabilidad, menos tráfico ilegal. Lo que perjudica al turismo con mascotas no son las normas bien aplicadas. Es la desinformación y la burocracia innecesaria.
Por qué el turismo rural y los perros encajan tan bien (con los pies en la tierra)
No voy a contaros que el campo es mágico para los perros porque suena a folleto. Os cuento lo que vemos nosotros.
Un perro en una ciudad de vacaciones pasa el día en hoteles pequeños, calles con mucho ruido, terrazas donde está «permitido pero no bienvenido». Termina la semana más estresado que cuando salió.
Un perro en el campo duerme profundo. Corre. Huele cosas que no huele en casa. Se tumba al sol sin que nadie le diga que se mueva. Vuelve sucio, cansado y satisfecho.
Sus dueños también.
Eso es lo que realmente nos diferencia del turismo urbano: no es el precio ni el servicio, es el tipo de experiencia que el animal tiene. Y cuando el perro está bien, sus dueños están bien. Y cuando sus dueños están bien, vuelven.
Los datos dicen que el turismo rural pet-friendly tiene una tasa de repetición significativamente mayor que el turismo urbano. Lo creemos sin necesitar el estudio: basta con mirar cuántos de nuestros huéspedes llevan 5, 10 o 15 años viniendo.
Lo que hemos aprendido (a base de cometer errores)
Veinte años dan para mucho. Incluido equivocarse.
Lo que funciona:
Ser transparentes sobre las condiciones reales. No prometer lo que no podemos dar. Si hay algo que no está permitido, decirlo antes de que el cliente reserve. La sorpresa negativa al llegar destruye una relación que podría haber sido de años.
Pensar en el perro, no solo en su dueño. Un bebedero lleno, información sobre rutas cercanas, un espacio donde el animal pueda estar sin correa. Son detalles pequeños que hacen una diferencia real.
Escuchar las reseñas aunque duelan. Las que mejor nos han ayudado a mejorar no son las de 10. Son las de 7 con un comentario concreto.
Lo que vemos que no funciona:
Las restricciones escondidas. La gente que viaja con perro ya ha tenido suficientes malas experiencias. Cuando llega a un sitio y descubre condiciones que no se mencionaban, no solo no vuelve: lo cuenta. Y con razón.
La actitud de «os toleramos». Se nota. Los perros lo notan antes que sus dueños, pero al final todos lo notan.
La etiqueta sin el fondo. Poner «pet-friendly» en la web y no haber pensado en ningún momento en qué significa eso en la práctica.
Temporada baja y perros: el combo que pocos están aprovechando
Este es el dato que más nos interesa contar, porque es el que más directamente afecta a la sostenibilidad del turismo rural.
Los viajeros con mascotas reservan proporcionalmente más en temporada baja que los viajeros sin mascotas. Hay razones obvias: menos calor, menos masificación, más tranquilidad para el animal. El Empordà en octubre o en marzo es, para un perro, mejor que en agosto.
Para una casa rural que necesita desestacionalizar para sobrevivir, eso no es un dato menor.
Nosotros lo vemos cada año: algunos de nuestros grupos más fieles vienen sistemáticamente en primavera o en otoño. No porque sean más baratos. Porque prefieren el Empordà tranquilo, con sus perros corriendo entre las viñas sin el calor de agosto.
Si eres propietario de un alojamiento rural y todavía no tienes una política pet-friendly clara: los números están de tu lado si das el paso en serio.
Preguntas que nos llegan a menudo (y nuestras respuestas de verdad)
¿Merece la pena viajar con perro en temporada baja?
Para nosotros, sí. Para vuestros perros, más. El Empordà en otoño o primavera tiene menos gente, temperaturas mejores para caminar y una luz que en agosto simplemente no existe. Si tu perro disfruta corriendo y explorando, la temporada baja es su temporada.
¿Qué es lo más importante al elegir alojamiento?
Por lo que nos contáis: transparencia, espacio real (no solo «zona ajardinada») y cercanía a rutas o playas donde el perro pueda estar sin restricciones. Nosotros intentamos que Mas Torrencito cumpla con eso. Cuando no llegamos, queremos saberlo. Si quieres saber qué preguntar antes de reservar para no llevarte sorpresas, aquí tienes la guía completa.
¿Hay que pagar extra por llevar perro?
En nuestro caso, sí, hay un pequeño suplemento de limpieza. Creemos que debe existir y debe ser transparente. Lo que no creemos es que sea una forma de penalizar al viajero con mascota: es un coste real que preferimos cobrar honestamente a no cobrar y luego quejarnos.
¿Qué pasa con los perros de razas PPP?
En Mas Torrencito no tenemos restricciones por raza ni por tamaño. Llevamos veinte años recibiendo perros de todos los tipos. Lo que pedimos es responsabilidad y sentido común del dueño, que es lo mismo que pedimos a todos. Aquí tienes toda la información sobre viajar con perro PPP sin restricciones.
Si tienes un american stanford, un rottweiler o un dogo argentino y estás cansado de buscar sitios que os acepten: aquí estaréis bien. Lo explicamos con una historia real que pasó aquí.
Una última cosa (que no suele decirse en estos posts)
El turismo pet-friendly ha crecido mucho. Va a seguir creciendo. Los datos lo dicen, el mercado lo confirma, las proyecciones apuntan en esa dirección.
Pero el crecimiento de la etiqueta no garantiza el crecimiento de la calidad.
Cada vez hay más sitios que se llaman pet-friendly. Cada vez hay más viajeros con perro que llegan a esos sitios y vuelven decepcionados. Y cada vez hay más gente que, después de esa experiencia, nos escribe a nosotros para preguntar si aquí es diferente.
Nuestra respuesta siempre es la misma: venid y lo comprobáis. Llevamos 20 años siendo «el de los perros». No pensamos cambiar.
¿Te ha resultado útil?
Nos encantaría leer tu experiencia en los comentarios:
- ¿Qué es lo que más valoras al elegir un alojamiento pet-friendly?
- ¿Has tenido una experiencia especialmente buena (o mala) que quieras compartir?
- ¿Qué te gustaría encontrar en un alojamiento rural que todavía no has encontrado en ningún sitio?
Tu opinión es la que de verdad nos ayuda a mejorar. 🐾
Si quieres seguir leyendo:
- ¿Tienes un perro PPP? Entonces esto te interesa
- Cómo elegir una casa rural con tu perro sin llevarte sorpresas al llegar
- Pet-friendly real vs. admitir mascotas: el error del turismo rural
- Portales de turismo rural en España: quién es quién si viajas con perro
- Los 3 tipos de personas que no encajan en Mas Torrencito
FAQ
¿Ha cambiado la normativa para viajar con perro por Europa en 2026? Sí. El 22 de abril de 2026 entró en vigor el Reglamento Delegado (UE) 2026/131, que actualiza las condiciones para viajar con perros, gatos y hurones dentro de la UE. Los pasaportes expedidos correctamente antes de esa fecha siguen siendo válidos. Los requisitos básicos (microchip, vacunación antirrábica, pasaporte europeo) se mantienen, con mejoras en trazabilidad y control sanitario.
¿Cuántas búsquedas de alojamientos pet-friendly hay en España? Según datos de Booking.com, en 2025 las búsquedas de alojamientos con el filtro «admite mascota» superaron los 7,5 millones solo en España. A nivel global, la cifra alcanzó casi 15 millones. El filtro es ya el tercero más utilizado en la plataforma, por delante del wifi y la piscina.
¿Cuándo es mejor época para viajar con perro al Empordà? Primavera y otoño son las épocas que más recomendamos: temperaturas suaves ideales para caminar, menos masificación y paisajes en pleno cambio. Los viajeros con mascotas que nos visitan en temporada baja suelen repetir más que los de verano, precisamente porque la experiencia es más tranquila y el perro disfruta más.
¿Mas Torrencito acepta razas PPP? Sí. No tenemos restricciones por raza ni por tamaño. Llevamos 20 años recibiendo perros de todo tipo, incluyendo razas incluidas en la lista de Potencialmente Peligrosas. Lo que pedimos es responsabilidad del propietario, igual que a cualquier otro huésped.
Fuentes verificadas consultadas
- Booking.com Travel Trends Report 2025 (datos de búsquedas España y global)
- Reglamento Delegado (UE) 2026/131 de la Comisión Europea (normativa mascotas abril 2026)
- Representación de la Comisión Europea en España — comunicado oficial abril 2026
- Estudio eDreams: aceptación social establecimientos pet-friendly en Europa
- Observaciones directas Mas Torrencito 2005-2026
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🐾 Mas Torrencito
Turismo rural pet friendly en Girona
Donde los perros no pasan.
Se quedan.
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Y aquí tienes nuestro vídeo de la casa, para que veas cómo se lo pasan (piscina, jardín, carreras… un lujo):





