30 y 31… ¡CAGOOOO EN…!

Crónica emocional de un autónomo con alma de perro (y pelos en el alma también)

Hay números que no deberían existir. Que no deberían figurar en los calendarios. Ni en los bancos. Ni en los contratos.
Los días 30 y 31, por ejemplo. Para muchos, son simples fechas. Para otros, casi festivos.
Pero para mí… para los que tenemos trabajadores, responsabilidades, hipotecas sentimentales con una casa rural llena de perros felices y facturas tristes… esos días son como una mezcla entre Halloween, Viernes 13 y la carta de Hogwarts que nunca llegó.

Sí. 30 y 31 son días malditos. Y lo digo sin miedo. Porque vienen cargados de cosas que no traen ilusión, sino temblores intestinales y sudores fríos:
– La Seguridad Social
– Los autónomos
– Las tarjetas de crédito
– Los préstamos
– Las cuotas
– Y ese email que te manda el banco a las 00:01 para recordarte que “tu recibo ha sido cargado con éxito”… y tú piensas: “¿Éxito para quién, cabrón?”.


Mientras tanto… mis perros

Ellos, tan felices.
Corriendo, oliéndose el culo mutuamente, durmiendo al sol, revolcándose en la hierba como si el mundo no estuviera lleno de subidas, bajadas, tipos de interés y tipos sin interés.
Ellos no tienen VISA, ni autónomos, ni saben lo que es pagar el IVA trimestral. Son libres. Son felices. Son perros.
(Nota mental: en otra vida, reencarnar en Golden Retriever con flor en la oreja y desayuno en Mas Torrencito).

Y claro, para ellos, los fines de semana como este son una fiesta. Porque llegan más colegas, más huéspedes con cuatro patas, más juegos, más meneos de colas.
Y para mí… más lavadoras, más secadoras, más sábanas, más desayunos, más TODO…
Y eso, súmalo a que estamos a final de mes. Boom.


El juego del Tetris financiero

El drama real empieza cuando miro el calendario y pienso:
– “¿Qué vamos a facturar la próxima semana?”
– “¿Qué recibo puedo aplazar?”
– “¿Qué banco me seguirá queriendo aunque esté tieso?”
– “¿Qué demonios hago con esta subida de precios?”

Porque sí, amigos… vivimos en una crisis silenciosa, una de esas que nadie quiere nombrar.
Pero tú lo sabes. Lo ves. Lo notas.
Vas a la carnicería y te cuesta lo mismo una bandeja de filetes que antes te costaba llenar el maletero.
Vas al BonÀrea y el chaval de caja —que ya te conoce más que a su abuela— te dice:
— “Oye Miguel, ¿te has fijado que la bolsa de naranjas ha subido 1 € desde el martes?”
Y tú sonríes, pero por dentro estás llorando más que en el final de Titanic.

No es una subida cualquiera. Es un síntoma.
Porque compras lo mismo, pagas más, y encima tú haces más descuentos, más ofertas, más promociones, y aun así… la cuenta no sale.


Una casa rural… ¿para valientes o para locos?

A veces pienso que hay que estar mal de la cabeza para seguir. Para insistir.
Para seguir creyendo en un proyecto así, donde los perros corren libres, donde los humanos se desprograman del ruido, donde las habitaciones tienen más pelos que Booking estrellas.
Pero luego me siento, respiro, y los veo.
A Manuela, aunque ya no está, la sigo viendo.
A Masto, Maky, Mastitwo, Mamas…
A los nuevos que llegan con sus dueños, con sus historias, con sus traumas y sus colas inquietas.
Y ahí, en medio de ese caos de ladridos, sábanas por doblar y bandejas de desayuno… recuerdo por qué sigo aquí.


Reflexión final:

La vida es como los días 30 y 31.
A veces aprieta. A veces te revuelca. A veces te pasa por encima como una factura de Naturgy en invierno.
Pero también es eso que pasa cuando, pese a todo, un perro te lame la cara, se duerme a tu lado o te mira como diciendo:
— “No entiendo tu cuenta bancaria, pero tú eres mi humano favorito.”

Y eso, aunque no cubra los gastos…
te cubre el alma.


¿Te ha pasado a ti también? ¿Eres de los que tiemblan con los días 30? ¿Has tenido que hacer tetris con la VISA y las emociones?

Cuéntamelo. Que aquí, aunque no regalemos naranjas, sí compartimos humanidad.
Y pelos de perro.


Desde MasTorrencito te deseamos un buen día y que tus perros te acompañen!!!!

—–
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🌿 Sostenibilidad, bienestar y espíritu petfriendly en Mas Torrencito

En Mas Torrencito entendemos la sostenibilidad como algo inseparable del bienestar de las personas… y de sus perros. Vivimos rodeados de naturaleza y compartimos el espacio con animales todos los días, así que cuidar el entorno no es una opción: es parte de nuestra forma de vivir.

Por eso apostamos por un modelo de turismo rural consciente, eficiente y profundamente petfriendly, donde la tecnología, el respeto por el entorno y la convivencia con mascotas van de la mano.


☀️ Energía solar producida en casa

Disponemos de una instalación fotovoltaica formada por:

  • 🔹 72 placas solares

  • 🔹 Potencia unitaria: 450 W

  • 🔹 Potencia total instalada: ~32,4 kWp

Gracias al alto nivel de radiación solar del Empordà, esta instalación permite una producción anual estimada de entre 50.000 y 55.000 kWh, cubriendo una parte muy importante del consumo energético del alojamiento.

➡️ Gran parte de la energía que calienta el agua, ilumina las habitaciones y da confort a huéspedes y mascotas se genera en la propia Masia.


🔋 Baterías para aprovechar cada rayo de sol

La energía solar se complementa con un sistema de almacenamiento de:

  • 🔹 40 kWh en baterías

  • 🔹 Aprovechamiento de excedentes

  • 🔹 Uso de energía propia durante la noche

Esto nos permite:

  • reducir la dependencia de la red,

  • minimizar picos de consumo,

  • y garantizar un suministro más estable, incluso en momentos de alta ocupación (cuando perros y personas disfrutan a pleno rendimiento 🐶😄).


🌡️ Confort térmico eficiente (aerotermia)

La climatización de Mas Torrencito se realiza mediante aerotermia, un sistema altamente eficiente y respetuoso con el medio ambiente:

  • menor consumo energético,

  • reducción de emisiones,

  • temperatura estable y confortable todo el año.

Ideal para que las personas estén a gusto… y los perros duerman tranquilos, sin excesos de calor ni frío.


💧 Uso responsable del agua

Contamos con sistemas de reciclaje de aguas grises, reutilizando el agua procedente de duchas y lavabos para otros usos no potables.

En un entorno rural, cada gota cuenta, especialmente cuando hay jardines, zonas verdes y perros felices correteando.


♻️ Reciclaje y gestión responsable de residuos

Fomentamos una gestión consciente de residuos:

  • separación selectiva,

  • reducción de plásticos,

  • uso responsable de productos de limpieza y consumibles.

Todo ello con el objetivo de mantener un entorno limpio, sano y seguro para personas y mascotas.


🐾 Turismo rural con sentido (y con huellas)

Mas Torrencito es:

  • una casa rural donde los perros son parte de la familia,

  • un proyecto que cuida del entorno natural,

  • y un lugar donde sostenibilidad y petfriendly no son etiquetas, sino una realidad diaria.

Porque creemos que no hay mejor turismo rural que el que respeta la naturaleza… y a quienes la disfrutan con cuatro patas 🐕💚.