Tito, el compañero de mi padre
La guerra no entiende de inocencia. No distingue entre culpables y víctimas. Se abate sobre las vidas como una tormenta sin compasión, arrasándolo todo a su paso. Tito, el compañero de mi padre En aquellos años oscuros, entre 1937 y 1939, en tierras de Lleida, mi padre aprendió demasiado pronto lo que significaba perder. Pero […]