Crónicas desde Mas Torrencito
Narrado por Manuela
Hola.
Soy Manuela.
Golden retriever.
Observadora oficial de humanos.
Y testigo de todo lo que ocurre en Mas Torrencito.
Durante 16 años vi historias que merecían ser contadas.
Perros que enseñaban más que muchos libros.
Humanos que aprendían a convivir.
Momentos divertidos. Otros incómodos. Algunos inolvidables.
Este libro no va solo de una casa rural.
Va de lo que pasa cuando los perros dejan de ser un “extra”
y se convierten en el centro de todo.
Va de amor.
De convivencia.
De caos rural.
Y de verdades que solo un perro puede decir sin filtro.

📣 Necesitamos 100 humanos valientes que quieran que esta historia exista.
Este libro verá la luz si alcanzamos un mínimo de 100 ejemplares en preventa.
Si logramos el objetivo antes de Sant Joan,
lo tendrás en tu casa poco después.
Así de claro. Así de bonito.
🛒 ¿Cómo reservarlo?
1️⃣ Compra el libro en nuestra web.
2️⃣ Después, envíanos un mail a:
📩 ilovetorrencito@gmail.com
Con el asunto:
LIBRO
Y dentro del mensaje incluye:
- Nombre completo
- Dirección de envío
- Teléfono de contacto
Eso es todo.
Puedes comprarlo para ti.
O regalarlo a alguien que ama a su perro como parte de la familia.
Porque este libro no es solo papel.
Es un pedazo de la historia de Mas Torrencito.
Es un homenaje a todos los perros que han pasado por aquí.
Y es una forma de demostrar que, a veces, hacer las cosas al revés… funciona.
Si quieres que exista, resérvalo.
Porque los humanos imprimen libros.
Pero los perros… hacemos que merezca la pena leerlos.
🌼🐾
🌼 PRÓLOGO
“Antes de que los humanos entendieran quién mandaba aquí”
Me llamo Manuela.
Golden retriever.
Orejas suaves.
Mirada paciente.
Y una flor amarilla en la oreja porque, si vas a contar una historia, hay que hacerlo con estilo.
Viví 16 años en una masía del siglo XV en el Empordà, en un lugar que los humanos llaman Mas Torrencito.
Ellos dicen que es “la primera casa rural para mascotas que acepta personas”.
Yo digo que es el primer sitio donde, por fin, alguien hizo las cosas bien.
🐾 La idea no nació de un negocio
Nació de algo mucho más simple.
De una pregunta.
Una de esas preguntas que solo hacen los humanos cuando ya están hartos de que el mundo no funcione:
“¿Y si lo hacemos al revés?”
Miguel —mi humano— llevaba años viendo cómo los perros eran “aceptados”… pero no bienvenidos.
Eran un suplemento.
Un coste.
Una nota pequeña en la web.
Y un día entendió algo que yo ya sabía desde cachorro:
Los perros no somos el problema.
El problema es que nadie nos da el protagonismo que merecemos.
🌿 Una masía, un sueño… y mucho inconsciente humano
La masía estaba ahí.
Silenciosa. Antigua. Con paredes que habían escuchado siglos de historias.
Pero le faltaba algo.
Le faltaban patas.
Le faltaba olor a pienso por la mañana.
Le faltaban carreras por el jardín.
Le faltaban humanos aprendiendo a convivir.
Y entonces empezó todo.
No con un plan estratégico.
No con un Excel.
No con un estudio de mercado.
Con una idea casi absurda:
“Hagamos una casa rural donde los perros puedan ser… perros.”
Yo estaba allí cuando se dijo.
Y pensé:
“Por fin este humano ha entendido algo.”
🏡 Los primeros días
No fue glamuroso.
Hubo polvo.
Hubo reformas.
Hubo dudas.
Hubo algún vecino mirando con cara de “esto no durará”.
Pero poco a poco empezaron a llegar.
Perros grandes.
Pequeños.
Miedosos.
Dominantes.
Rescatados.
Consentidos.
Humanos enamorados.
Humanos despistados.
Y yo.
Siempre yo.
Observando.
🐶 El verdadero inicio
El día que supe que aquello iba en serio no fue cuando pusieron camas para perros.
Fue cuando vi a un humano meterse en la piscina con su perro… y reírse como un cachorro.
Ahí entendí que Mas Torrencito no era una casa rural.
Era un lugar donde los humanos podían volver a ser simples.
Como nosotros.
🌼 Y así empieza esta historia
Esta no es la historia de un negocio.
Es la historia de:
- Humanos que no saben lo que llevan en la correa.
- Perros que enseñan más de lo que parecen.
- Vecinas intensas.
- Sorteos surrealistas.
- Malinois de energía nuclear.
- Y adolescentes con cola y careta.
Pero sobre todo…
Es la historia de cómo un humano decidió hacer caso a una golden.
Y cambiar las reglas.
Si te quedas conmigo, te contaré lo que realmente pasa en una casa rural donde los perros mandan.
Porque los humanos cuentan su versión.
Pero esta…
Es la mía.
🌼🐾





