Este texto no nace de un calentón puntual ni de una mala reseña concreta. Nace después de leer, releer y analizar entre 1.600 y 1.700 opiniones reales, escritas por clientes reales, acumuladas a lo largo de los años en Booking, Google y TripAdvisor. MasTorrencito, turismo rural pet friendly en Girona
Opiniones buenas, muy buenas, excelentes… y también algunas negativas.
Y cuando el volumen es tan grande, los patrones se ven solos.
No estamos “de paso”. Nunca lo hemos estado.
Mas Torrencito no está en una salida de autopista.
No está en una carretera nacional.
No es un hotel urbano.
No es un alojamiento funcional de tránsito.
Estamos en el interior del Empordà, en un entorno rural, tranquilo, apartado.
Para llegar aquí hay que querer venir. No se pasa por delante “por casualidad”.
Y aun así, dentro de estas más de 1.600–1.700 opiniones, aparecen comentarios de personas que claramente reservaron como si esto fuera:
- un ibis
- un campanile
- o un hotel de carretera
No lo somos.
Ni lo hemos sido nunca.
Y eso está explicado antes de reservar.
Si no viajas con perro… todavía lo entiendo menos. MasTorrencito, turismo rural pet friendly en Girona

Mas Torrencito es pet-friendly de verdad, no de etiqueta.
Aquí:
- los perros conviven
- los perros son protagonistas
- los espacios están pensados para ellos
Y esto también está claramente indicado en las plataformas.
Por eso, lo digo yo, en primera persona, con total sinceridad:
Si no viajas con perro,
¿qué haces viniendo a Mas Torrencito?
Desde la frontera hasta aquí —y hasta Barcelona— hay cientos de hoteles en carretera:
- más rápidos
- más funcionales
- muchos más baratos
Hoteles perfectos para:
- dormir una noche
- ducharte
- seguir viaje
Mas Torrencito no juega en esa liga.
El precio estaba claro. Negro sobre blanco.
Hay críticas que hablan de “caro” pagando:
- 62 € la noche
- con alojamiento
- y desayuno incluido
En una casa rural con:
- espacios comunes
- jardín
- tranquilidad
- comodidades constantes
- trato humano
Y aquí es donde cuesta seguir el razonamiento.
No es razonable quejarse del precio
cuando ya lo has visto,
lo has aceptado
y nadie te ha obligado a reservar.
No hablamos de engaños.
Hablamos de decisiones voluntarias.
El patrón se repite: clientes de una sola noche. Turismo rural pet friendly en Girona
Cuando se analizan las valoraciones más bajas (5–7), el patrón es muy claro:
- estancias de una sola noche
- clientes de paso
- reservas rápidas
- comparación con hoteles estándar
- sensibilidad extrema al precio
No buscan experiencia.
Buscan “dormir y seguir”.
Y cuando eso se cruza con un lugar que:
- tiene personalidad
- no es estándar
- no está diseñado para correr
aparece la frustración.
Pero esa frustración no nace aquí.
Nace antes, en la decisión de venir.
El detalle que casi nadie cuenta: la habitación elegida

Otro patrón muy claro en estas críticas más bajas es este:
👉 casi siempre corresponden a las habitaciones más baratas.
Durante un tiempo, en Booking se ofrecían esas habitaciones económicas:
- en zonas del edificio antiguo
- con escaleras estrechas
- no aptas para movilidad reducida
Todo estaba indicado, pero aun así ocurría lo mismo una y otra vez.
Llegaba gente:
- muy mayor
- con muletas
- con movilidad limitada
- o personas corpulentas que no cabían cómodamente por las escaleras
Y aquí hablo yo, directamente:
👉 en el 95 % de los casos, cuando había disponibilidad,
👉 yo mismo los cambiaba a una habitación más cómoda, mejor situada y sin coste alguno.
Porque ante todo está el sentido común y el trato humano.
El problema real: cuando la casa estaba llena
¿Y qué pasaba cuando la casa estaba llena?
Pasaba lo inevitable:
- no había habitaciones alternativas
- y la reservada era la más complicada
Y entonces aparecía la frustración.
Lo más curioso es que:
👉 incluso en muchos casos en los que sí se les cambió gratuitamente a habitaciones mejores,
👉 son precisamente esos clientes los que más se quejan después.
No del gesto.
No de la mejora.
Sino del conjunto.
Por eso hoy:
- esas habitaciones ya no se venden en Booking
- ni siquiera aparecen fotos de la habitación en sí
- solo imágenes del acceso y las escaleras
Para evitar equívocos.
No es un problema de servicio. Es de encaje.
Lo más revelador de estas 1.600–1.700 opiniones es que:
- casi nadie critica el trato
- casi nadie critica la atención
- casi nadie critica la voluntad de ayudar
Lo que se repite es:
“No era lo que yo esperaba”
Y eso, con todo el respeto, no convierte al sitio en malo.
Simplemente significa:
- que no era tu sitio
- aunque decidieras venir igualmente
Y ahora, lo que no se suele decir: el daño emocional
Leer críticas negativas duele.
Duele aunque tengas experiencia.
Duele aunque tengas buenas notas.
Duele aunque sepas que no son justas.
Porque detrás de un alojamiento rural:
- hay personas
- hay esfuerzo
- hay horas
- hay decisiones difíciles
- hay implicación emocional
Una crítica injusta no baja solo una décima.
Te acompaña todo el día.
Te hace dudar.
Te cabrea.
Te desgasta.
Y eso no lo mide ningún algoritmo.
Aun así, los números están ahí
Por suerte, el conjunto habla más alto que las excepciones:
- Booking: 8,8 sobre 10
- Google: 4,8 sobre 5
- TripAdvisor: 4,7 sobre 5
Con cientos y cientos de opiniones reales.
Eso no se sostiene por casualidad.
Se sostiene porque, cuando hay encaje, la experiencia funciona.
Conclusión (muy personal)
Después de todo este análisis, tengo algo muy claro:
Prefiero un alojamiento
que no es para todo el mundo,
pero que deja huella
en quienes lo eligen conscientemente.
Las opiniones no siempre miden calidad.
A veces miden expectativa mal ajustada.
Y aunque algunas críticas duelan más de lo que deberían,
seguir siendo fiel a lo que somos
sigue siendo la única opción honesta.
Desde MasTorrencito te deseamos un buen día y que tus perros te acompañen!!!!
—–
Si quieres, puede ver nuestros bonos para fines de semana, bonos jubilados , a un precio increíble.. entra en www.mastorrencito.com


