Este mes me llegó la factura de la luz y pensé: esto hay que enseñarlo.
No porque sea algo de lo que presumir. Sino porque hay mucha confusión sobre qué significa tener placas solares, y una factura real dice más que cualquier folleto de empresa de instalaciones.
Aquí está. Sin retocar. Bueno, con el NIF tapado, que tampoco hace falta compartir todo.

¿Lo veis? 69,08 € en total. De los cuales…
- 0,94 €
energía consumida de la red
- 53,90 €
potencia contratada (el ‘alquiler’ del cable, lo pagues o no)
- 12,26 €
impuestos
- 1,98 €
bono social y alquiler del contador
Es decir: de casi 70 euros, menos de un euro es luz que hemos gastado de verdad.
El resto es lo que pagas por estar conectado a la red eléctrica. Que también tiene su lógica — cuando los paneles no dan (de noche, días muy cubiertos, picos de consumo) la red está ahí. Pero queda bonito verlo así.
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¿Y los paneles qué hicieron en marzo?
En marzo consumimos en total unos 2.400 kWh en la casa — calefacción, agua caliente, cocina, habitaciones, todo. De esos, solo 266 kWh los cogimos de la red. El resto vino directamente de los paneles y las baterías, sin pasar por el contador de Octopus. Por eso la factura de energía activa es de 0,94 €. No porque gastemos poco, sino porque casi todo lo generamos nosotros.
Los paneles generaron además 663,50 kWh de excedente que fue a la red — y Octopus nos lo descuenta a 0,04 €/kWh. No es gran cosa, pero algo es algo.
Mas Torrencito tiene 72 placas solares, dos inversores Fronius y 48 kWh de baterías BYD. En verano rozamos la autosuficiencia total. En invierno dependemos más de la red, pero marzo ya es marzo — el sol del Empordà empieza a hacer lo suyo.
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¿Para qué os cuento esto?
Porque cuando la gente viene aquí con sus perros y ve los paneles en el tejado, a veces pregunta. Y me gusta poder responder con números reales, no con marketing.
También porque creo que este tipo de inversión tiene sentido en una casa rural, aunque el retorno sea lento. Nosotros llevamos años así y no me arrepiento.
Y porque una factura de luz con 0,94 € de consumo en 30 días da mucho gusto enseñar. No voy a mentir.
¿Tienes dudas sobre la instalación, las baterías o cómo funciona esto en una casa rural? Pregunta en los comentarios, que de esto sé un rato.
❓ FAQs
72 placas solares fotovoltaicas instaladas en el tejado de la masía. Con esa superficie generamos energía suficiente para cubrir prácticamente todo el consumo de la casa en los meses de más sol.
Baterías BYD con una capacidad total de 48 kWh. Nos permiten acumular la energía generada durante el día y usarla por la noche o en momentos de baja irradiación, sin depender de la red.
Dos inversores Fronius: un Symo y un Gen24. El Gen24 es el que gestiona la carga y descarga de las baterías y la conexión con la red cuando hace falta.
En Mas Torrencito consumimos alrededor de 2.400 kWh al mes. Calefacción, agua caliente sanitaria, cocina, zonas comunes y habitaciones. De esos 2.400 kWh, en marzo solo 266 los cogimos de la red. El resto vino de los paneles y las baterías.
El retorno es lento, no vamos a engañar a nadie. Pero con el tiempo y el consumo que tiene una casa rural en activo, acaba siendo una inversión que se nota — y mucho — en la factura. Y en la tranquilidad de no depender del precio de la luz.
En verano nos acercamos mucho a la autosuficiencia total. En invierno y en días muy cubiertos seguimos necesitando la red como respaldo. Estar conectados también tiene sentido para poder volcar los excedentes y que Octopus nos los compense.
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