Yo, Miguel, de MasTorrencito… Turismo rural pet friendly en Girona
Y lo digo sin dramatismos, sin pedir disculpas y sin ánimo de provocar:
he querido —y quiero— más a mis perros que al 90 % de las personas que conozco.
Si afinamos, probablemente al 95 %.
No es una exageración.
No es una pose.
Es una constatación que llega después de muchos años de convivencia, de silencios compartidos, de lealtades probadas y de presencias que no fallan.

No es que las personas sean malas
Es que los perros son constantes
He conocido personas maravillosas, claro que sí.
Pero también he conocido decepciones, ausencias, medias verdades y compromisos a medias.
Mis perros no.
Ellos han estado cuando todo iba bien…
y sobre todo cuando todo iba mal.
Sin juzgar.
Sin exigirme nada.
Sin irse.
Un perro no te quiere por lo que representas.
Te quiere por lo que eres, incluso cuando tú no tienes muy claro quién eres.
Los perros no prometen… cumplen
Nunca me dijeron “siempre estaré contigo”.
Nunca hicieron grandes discursos.
Simplemente estuvieron.
En días buenos y en días de mierda.
En rutinas largas.
En silencios necesarios.
Y esa suma diaria, silenciosa y constante pesa más que muchas palabras bonitas dichas por personas que luego no aparecen.

Por eso he querido más a mis perros
Porque:
- no me han fallado
- no me han utilizado
- no me han exigido ser otro
- no me han dado la espalda cuando no brillaba
Porque su amor ha sido limpio, directo y honesto.
Y porque eso, en un mundo tan complicado, vale oro.
MasTorrencito nace de esta manera de entender el amor
MasTorrencito no es pet friendly por estrategia.
Es pet friendly por coherencia.
Porque si entiendes a tu perro como familia, no lo dejas atrás cuando viajas.
Porque si has querido tanto a un perro, sabes que no es “solo un animal”.
Es parte de tu vida.
Por eso aquí no aceptamos mascotas.
Aquí entran perros y personas juntas.
Para quienes dicen:
“Solo es un puto perro”
Cuando alguien dice eso, yo no me enfado.
Simplemente entiendo que nunca ha vivido lo que yo he vivido.
Nunca ha sentido una compañía que no juzga.
Nunca ha tenido una presencia constante sin condiciones.
Nunca ha entendido que el amor no necesita palabras ni especie.
Un perro puede no hablar.
Pero enseña más que muchas personas.
Y no, querer así a un perro no me ha hecho peor persona.
Me ha hecho más paciente.
Más responsable.
Más empático.
Si eso es un error…
bendito error.
Así que sí
Lo repito, ahora aún más claro:
👉 he querido más a mis perros que a la mayoría de las personas que conozco.
👉 Y no me arrepiento de nada.
Porque quizá no se trate de querer más o menos…
sino de querer mejor.
🐾💛
Porque se puede querer más a un perro que a una persona…
Hay una verdad que muchos piensan y pocos se atreven a decir en voz alta:
sí, se puede querer más a un perro que a una persona.
No es una provocación.
No es una exageración emocional.
Es la consecuencia lógica de convivir con un ser que ama sin condiciones.
En MasTorrencito, casa rural pet friendly en el corazón del Empordà (Girona), convivimos cada día con personas y con perros. Y si algo hemos aprendido es que el vínculo que se crea entre un humano y su perro no es comparable a casi nada.
Un amor sin condiciones ni expectativas
Un perro no te quiere por lo que haces, por lo que tienes ni por lo que aparentas.
Te quiere porque eres tú.
Cuando llegas cansado.
Cuando estás de mal humor.
Cuando el día ha sido una mierda.
No pide explicaciones.
No exige cambios.
No guarda reproches.
Está.
Las personas, incluso queriéndonos mucho, a veces fallamos en eso.
Los perros no abandonan (aunque tú no estés bien)
Un perro no se va cuando estás en tu peor momento.
No desaparece cuando dejas de ser interesante.
No te da la espalda porque no cumplas expectativas.
Esa lealtad constante, silenciosa y diaria, crea un lazo muy profundo.
Un lazo que no necesita palabras.
Por eso, para muchas personas, su perro no es una mascota:
es familia.
es refugio.
es hogar.
Viajar con tu perro no es un capricho
En MasTorrencito no aceptamos mascotas.
Aceptamos familias completas.
Porque entendemos que quien ama a su perro no quiere dejarlo atrás cuando viaja.
Porque sabemos que viajar con perro no es una moda, es una forma de vivir.
Y porque el turismo rural pet friendly en Girona no va solo de permitir animales, sino de entender el vínculo.
Reflexión profunda para quienes dicen:
“Solo es un puto perro”
Esta frase dice mucho más de quien la pronuncia que del perro al que se refiere.
“Solo es un puto perro”
— suele decir quien nunca ha sido recibido con una fiesta por llegar a casa.
— quien nunca ha llorado en silencio con una cabeza apoyada en la pierna.
— quien nunca ha sentido compañía real en la soledad.
Un perro no es “solo un perro” cuando:
- ha estado contigo en tus peores días
- ha dado sentido a rutinas vacías
- ha sido el motivo para levantarte y salir a caminar cuando no te apetecía nada
- ha envejecido contigo
- y te ha querido igual, incluso cuando tú no te querías demasiado
Decir “solo es un perro” es no entender que el amor no depende del idioma, ni de la especie, ni del título.
El error no es querer tanto a un perro.
El error es pensar que ese amor es menor.
Amar a un perro no te hace peor persona
Te hace más consciente.
Más empático.
Más responsable.
Porque amar a un perro implica cuidar, respetar, acompañar y estar.
Justo lo que tanto echamos en falta en el mundo.
Entonces… ¿se puede querer más a un perro que a una persona?
Sí.
Se puede.
Y no pasa nada.
Porque quizá no se trate de querer más…
sino de querer sin condiciones.
🐾💛
Desde MasTorrencito te deseamos un buen día y que tus perros te acompañen!!!!
—–
Si quieres, puede ver nuestros bonos para fines de semana, bonos jubilados , a un precio increíble.. entra en www.mastorrencito.com
.





